Kiwi Ears Astral Review

Cerca De Las Estrellas

 

Kiwi Ears Astral English Review

 

Valoración

 

Construcción y Diseño
80
Ajuste/Ergonomía
90
Accesorios
65
Graves
92
Medios
93
Agudos
95
Separación
85
Escena
90
Calidad/Precio
93

 

Pros

 

  • Zona grave poderosa y bien separada de los medios, con muy buena textura, volumen y profundidad.
  • Medios densos, corpóreos, cohesivos, suaves y musicales.
  • Agudos sobresalientes.
  • Cable modular bien pensado, con hebras gruesas.
  • Sonido que gana mientras más lo usas.
  • Capacidad informativa elevada sin ser un modelo analítico, bastante resolutivo en cuanto a micro detalle.
  • Muy buen híbrido 1DD+6BA para el precio, pese a la gran competencia existente en este rango.
  • Pese al tamaño de las cápsulas el ángulo de las boquillas y la ergonomía es más que notable.

 

Contras

 

  • Los medios y las voces no son tan transparentes o protagonistas como en la competencia.
  • El grave no es el más rápido.
  • El estuche no es lo suficientemente alto para guardar las cápsulas con seguridad y cuesta cerrarlo.
  • La cápsula está en el lado grande y voluminoso, con un diseño exterior algo anodino.
  • Un solo juego de puntas de silicona.

 

Enlace de Compra

 

https://kiwiears.com/products/kiwi-ears-astral

 

Enlace a la WEB

 

https://kiwiears.com

 

Introducción

 

En su inacabable presencia en el escaparate de este año 2025, Kiwi Ears pretende llenar cada categoría que se precie en el campo de los auriculares con un modelo suyo. En este caso el nombre es Kiwi Ears Astral y se trata de un híbrido con siete drivers 1DD+6BA. el Astral cuenta con un controlador dinámico personalizado con diafragma biocerámico de 10mm que ofrece unos graves potentes con una extensión suave. Con una atenuación cuidadosamente ajustada a 300Hz, este controlador de fabricación propia se integra a la perfección en los medios, proporcionando un rendimiento natural y dinámico desde los graves hasta las voces.
Como complemento al subwoofer, Astral monta dos armaduras equilibradas duales de rango medio y un tweeter dual de frecuencia ultraalta proporcionan una claridad detallada y un perfil de sonido neutro.
Los controladores de rango medio personalizados están sintonizados a 2.8 kHz y se adaptan a la audición natural y a la curvatura del pabellón auditivo, mientras que el tweeter SWFK modificado amplía los agudos de forma suave para obtener unos agudos uniformes y naturales.
El sonido característico del Astral se caracteriza por un potente subgrave de 9 dB que da paso a unos medios planos, con brillantes picos de agudos que añaden aire y presencia escénica. Un crossover perfecto a 300Hz y una atenuación uniforme hasta 15kHz proporcionan neutralidad en los medios y unos agudos amplios y aireados para una experiencia auditiva envolvente.
Los Astral vienen con un cable modular de cuatro hebras que incorpora dos clavijas (SE de 3.5mm y BAL de 4.4mm). Se pueden elegir en dos colores: Amarillo o Azul.

 

 

Especificaciones

 

  • Modelo: Kiwi Ears Astral.
  • Tipo de Drivers: 1 controlador dinámico + 6 armaduras equilibradas.
  • Respuesta de frecuencia: 10 Hz – 22 kHz.
  • Sensibilidad: 105 dB (±1).
  • Impedancia: 23 Ω (±1).
  • THD: <1 %.
  • Detalles del cable: cable desmontable de 1.2 metros.
  • Conector Jack: Cable modular con clavijas SE de3.5mm y BAL de 4.4mm.
  • Tipo de Conexión de la Cápsula: 2Pin 0.78mm.
  • Precio de salida: 299$.

 

 

Presentación y Contenido

 

Los Kiwi Ears Astral vienen en una pequeña caja que ya supone un formato bastante clásico en la última y gran hornada de productos de la marca. Sus dimensiones son 112x130x67mm. En la cara frontal hay una gran foto de las cápsulas de los IEMS sobre un fondo de color crema que vira hacia amarillo a medida que va hacia la base negra. Sobre dicha franja negra se puede leer el nombre del modelo con grandes letras de color arena. El logo de la marca está en la esquina superior derecha. En la franja negra está el nombre completo del modelo, la descripción y un código QR que apunta a la WEB. En la cara trasera, en la parte superior están los iconos de las certificaciones que posee el producto. Luego está el logo, el nombre del modelo y su descripción. Abajo están las señas de la marca y de los importadores. Las especificaciones están en un lateral. Mi modelo es el Azul. En el otro lateral hay una descripción del modelo. Tras retirar el cartoncillo exterior se puede ver una caja completamente negra con el logo en plata en su centro. Al levantar la caja las cápsulas se encuentran completamente embutidas dentro de un molde de espuma negra forrado con cartoncillo del mismo color. Esta capa tiene una cinta de velcro en la parte superior y el logo en plata en la esquina inferior derecha. En la segunda capa está el estuche negro con cremallera que lleva el logo de la marca en tinta blanca. En su interior están el resto de accesorios, son los siguientes:

 

  • Las dos cápsulas Kiwi Ears Astral.
  • Un cable modular de cuatro hebras con dos clavijas intercambiables SE de 3.5mm y BAL de 4.4mm.
  • Una tira con cuatro rejillas de protección para las boquillas de los IEMS.
  • Un juego de puntas de silicona traslúcida y núcleo azul, tamaños SxMxL.

 

Creo que es la primera vez que veo un cable modular en Kiwi Ears y me alegro mucho por ello, porque, por fin se incluye una clavija balanceada de 4.4mm. Sin embargo, para un modelo de 300$ encuentro muy insuficiente un solo juego de puntas de silicona. Además, y aunque me guste mucho el estuche con cremallera, posee una altura insuficiente para almacenar con seguridad unas cápsulas tan voluminosas como las Astral. No es la primera vez que sucede y eso que Kiwi Ears posee varios modelos de estuches, algunos más altos que permiten guardar las grandes cápsulas sin problemas. En esta ocasión apenas caben y es complicado cerrar el estuche. Kiwi Ears necesita mejorar este aspecto tan sencillo.

 

 

Construcción y Diseño

 

Las cápsulas de los Astral son negras y están construidas en resina de grado médico. Su color es negro y la cara externa posee un patrón de purpurina en tonos azules/verdosos con cristales medianos. En el centro está el logo de la marca en plata. La forma de la cara externa recuerda al continente africano y la forma general de las cápsulas es de tipo semi custom de tamaño mediano-grande, con un grosor a tener en cuenta. En el ancho borde está el interfaz de conexión de 2Pin de 0.78mm formado por una placa transparente de plástico que contiene los dos orificios metálicos chapados en oro. Al otro lado hay un orificio considerable forrado por una funda metálica cónica. En la cara interna hay inscritas unas letras doradas que indican el nombre del modelo, el código E-1083 y la letra del canal. La forma de esta cara también es del tipo semi-custom con una protuberancia en el borde y una boquilla de base ancha, no demasiado larga, que monta una boquilla metálica de dos niveles. Su longitud total es de 3.5mm, la base tiene un diámetro de 5.1mm y la corona de 6mm. La rejilla protectora es metálica y con orificios en forma de columna.
El cable es grueso, está formado por cuatro hebras entrelazadas y está recubierto de PVC transparente que permite ver el conductor enrollado. Es posible que se trate de cobre chapado en plata. Es la primera vez que veo que Kiwi Ears monta un cable modular. La marca ha apostado por unas clavijas de tamaño completo, formadas por un cilindro completo y alargado, ligeramente deprimido en su centro, en el lugar donde está su logo en color blanco. Son metálicas y de un color oscuro. El interfaz de conexión es otro cilindro alargado que posee cuatro orificios y una guía en el borde. La funda es metálica y el conjunto añade más longitud a la clavija. Cuando está montado se trata de una funda de clavija bastante larga, pero está bien pensada porque tanto para conectar como para desconectar se debe asir sobre el cuerpo de la clavija, en donde esta el logo, ya que es lo suficientemente largo para este uso y así evitar que el cable modular se desconecte por la unión de la clavija.
La pieza divisora es un cilindro con doble bisel, uno en cada extremo, con una longitud la mitad de la clavija y también con el centro deprimido y el mismo color y material que el resto. El pasador es una espera seccionada en los polos con un orificio en su interior. Se ajusta muy bien al cable y sujeta de forma firme y fuerte los dos lados. El cable posee guías sobre oreja y las fundas de los conectores dorados de 2Pin 0.78mm siguen el mismo patrón del resto de partes del cable. Dichos pines están montados en una base rectangular negra y posee un punto en un lado que indica tanto la polaridad, como el canal. Cada clavija lleva una funda protectora de plástico blando.
En este caso, el diseño de Kiwi Ears es bastante clásico, con esa forma semi-custom bien conocida, construida, probada y eficaz. Mi modelo es el azul, pero veo que el modelo amarillo resulta algo más vistoso. No se trata de un diseño que luzca espectacular, ni demasiado diferencial. Pero sin duda que se ajusta al contenido de su interior para ofrecer el mejor resultado.
Me gusta el cable, es más grueso, modular, con unas fundas de clavijas largas para que tengan el suficiente cuerpo para no tener que agarrarse por el extremo y se desconecten por la unión modular. Lo único que para mejorar el agarre, hubiese preferido una superficie menos suave.

 

 

Ajuste y Ergonomía

 

Las cápsulas tienen una forma semi-custom en resina negra, son suaves y agradables al tacto. Son gruesas, pero la forma es compacta y se ajustan bien al pabellón auditivo. Gracias a las proporciones, la cara interna se adapta bien en la morfología externa de mis oídos y las protuberancias de los bordes no molestan. Esto es debido a que las boquillas son cortas y las puntas de silicona que he usado son las grandes que habitualmente relleno de espuma de forma casera. La inserción es superficial y el gran tamaño ayuda a separar las cápsulas lo justo para que el conjunto no toque más de la cuenta en mis orejas, sin llegar a molestar. No hay rotación, la protuberancia se queda ajustada de forma suave, como he comentado, gracias a las grandes puntas y las guías sobre oreja no molestan, ni pasadas las horas.
El aislamiento que se consigue con este conjunto cápsula-puntas rellenas es bastante alto, así como el encaje es muy duradero, óptimo para el día a día y el uso en transporte urbano.

 

 

Sonido

 

Perfil

 

El perfil de los Kiwi Ears Astral es cálido, con un subgrave poderoso, unos medios presentes y unos agudos suaves, pero bien extendidos. Se parece a una afinación en W decreciente. El subgrave se inicia en el nivel más alto de la curva y se mantiene hasta el grave-medio para descender de forma muy rápida y generar una transición muy limpia. Los medios tiene un ligero hundimiento, pero se presentan bastante planos hasta llegar a un énfasis moderado en los medios superiores. La transición hacia los agudos es delicada y suave, con unos agudos de energía moderada, pero muy completos y muy extendidos hacia la zona de aire.
Sin duda, se trata de un perfil bien equilibrado, en el que todas las franjas tienen una gran representación, pero fundamentado en un subgrave enérgico.

 

 

Graves

 

Kiwi Ears destaca que los Astral se caracterizan por un potente subgrave de 9dB, que da paso a unos medios planos. Mi gráfica corrobora esa afirmación y se nota que este perfil ha sido buscado y encontrado por la marca de manera satisfactoria. Comienza con un subgrave poderoso, oscuro, físico, relativamente redondo y bien controlado. No es el grave más rápido o seco, pero se siente apretado en su respuesta. Para otro IEMS con menos poder resulta más fácil que sea más contenido, seco y veloz. Pero para mitigar un nivel de energía de 9dB supone un gran esfuerzo que los Astral consiguen. Sin duda, el poder se siente, la pegada es física y enérgica, generando una buena patada que permanece en el ambiente ligeramente, gracias a esa redondez del grave medio. De esta forma se genera un grave voluminoso, con un nivel de oscuridad muy agradable, una buena dosis de textura y la oscuridad suficiente que se mezcla con una profundidad física.
En la prueba de tonos puros de muy baja presencia la primera nota se muestra con un poder notable, un comportamiento bastante bueno que mezcla una gran sensación física, con un sutil carácter ondulatorio y una sonoridad realista. Lo mejor de su comportamiento es esa poderosa parte sensorial mezclado con la clara sensación de oscuridad y profundidad. El test no llega a ser perfecto por ese ligero carácter ondulatorio que se percibe, aunque se muestra muy limpio y los BA no actuán en este test, la cual cosa corrobora un gran filtrado y que solo el driver dinámico es el que funciona para los graves. El resultado es un comportamiento bastante limpio, con una naturalidad oscura, profunda, con tendencia al realismo, que genera un grave bastante redondo, voluminoso, extendido, con una gomosidad muy agradable y perceptible, que casi se puede tocar, que añade una textura suavemente rugosa y dulcificada.
En la prueba de graves sucios, complejos y sin filtrar, los Astral demuestran que esa combinación de volumen, oscuridad y profundidad, combinada con esa elasticidad gomosa es altamente controlable y capaz de generar un grave atmosférico amplio, denso, físico y envolvente. Al no tener la respuesta tan rápida y un decaimiento veloz, las líneas de graves se muestran algo redondas, unidas por esa elasticidad que las vuelve suaves y armoniosas. No son las líneas más precisas o marcadas, pero se las apaña muy bien para mantener el control, la resolución y la efectividad, sin poseer la mejor definición de otros drivers con menos poder y más ágiles. Aun así, los graves nunca se muestran desbordados, el volumen no sobrepasa al oyente y pese a que la nube de graves puede llegar a ser algo magmática, mantiene las formas, las líneas claras aunque redondeadas y las capas separadas y no mezcladas.

 

 

Medios

 

Pese a un grave tan musculoso, redondo, voluminoso, atmosférico y denso, la transición hacia el rango central se muestra muy coherente, cuidada y limpia. Ello implica un sobresaliente funcionamiento de los filtros de cruce. El descenso hacia los medios es casi abrupto para presentar un valle altamente plano desde los 200Hz hasta los 1000Hz. Eso genera una buena base física y corpórea para las voces masculinas, pero mejor todavía para las cuerdas y voces femeninas. La instrumentación está muy presente en los medios y tiene mucho protagonismo, casi más que las voces masculinas. Pese a todo esto y a la calidez del conjunto, las voces masculinas encuentran un buen equilibrio entre base, recorrido, matices y armónicos. De esta forma, su representación es muy completa, muy bien dibujadas, extensas y amplias. En ningún momento se muestran hundidas, sino que se desarrollan esplendorosas y complejas. Su presencia puede variar de un primer plano emocional hasta un paso y medio más relajado, dependiendo de lo grave que sea su base. Lo que sí queda claro es que su presencia nunca se siente comprometida y siempre son representadas de forma muy clara, obvia, transparente y limpia, ofreciendo una gran idea de refinamiento mezclado con suavidad, musicalidad, resolución y detalle. Todo ello es extrapolable a la instrumentación, consiguiendo un combo presencial muy tupido en el rango central.
Los medios superiores están proyectados con una suave, mesurada y precisa ganancia de pabellón. Dicha elevación está muy bien calculada para añadir transparencia, claridad y fuerza sin que nada se sienta forzado, manteniendo la tersura, musicalidad y plenitud del conjunto de los medios, sin perder el equilibrio, demostrando que este tipo de afinaciones, apoyada por unos drivers de suficiente calidad y de unos filtros de cruce muy efectivos, no menoscaba la impresión de claridad, ni disminuye la luminosidad, ni la luminosidad, ni mucho menos la resolución o el detalle. Es así como las voces femeninas son cálidas y naturales, con un brillo muy comedido, pero llenas de densidad, vida, pasión y un ápice de chispa. Sin duda, se trata de una afinación madura, compleja, altamente disfrutable, que demuestra que excitar sobremanera los medios superiores es solo un truco para clases inferiores. En los Astral no existen asperezas en el rango central y las sibilancias están en un punto neutro, pero se mantiene las chispa y el vigor gracias a unos excelentes agudos.

 

 

Agudos

 

La zona alta de los Astral se caracteriza por unos agudos que comienzan más presentes, pero mesurados en energía. Luego, ese nivel de poder desciende de forma muy sutil para ofrecer un golpe controlado pero efectivo, en la zona de aire. No se presentan huecos, ni caídas en los agudos, siendo un rango muy extenso y completo, pero con un nivel de energía controlado para ser suave, sin llegar a ser penetrante, pero lo suficientemente presente para sonar fino, delicado, sutilmente incisivo, chispeante, incluso ligeramente crujiente. Sin duda, los agudos poseen un nivel de brillo real, que no se muestra matizado o redondeado, sino que consigue ser expresivo, altamente informativo, definido, resolutivo y delicado. El nivel de precisión, finura y chispa de los drivers BA demuestran su calidad y una puesta en escena que puede mantener la suavidad mezclada con una chispa realista sin que los agudos necesiten recortarse en su nivel de poder. Por otro lado, esa cantidad de aire extra ayuda a construir un nivel armónico superior que se percibe en el ambiente.

 

 

Escena, Separación

 

Los graves generan mucho volumen, una sensación envolvente y profunda pronunciada. Pero más allá de eso la escena no crece demasiado más, manteniendo una anchura amplia y una altura notable, pero sin llegar a un nivel expansivo superior. Hay muchos elementos importantes en primer plano, gracias a unos medios muy completos y complejos. Pero también existe un gran nivel de estratificación y un posicionamiento de los detalles en múltiples capas. Los Astral no son un modelo analítico, sino que es más suave y redondo. Sin embargo su nivel de detalle es muy bueno, con unos agudos tan delicados, finos e informativos, muy capaces de generar un nivel de resolución muy amplio. El micro detalle es fácil de observar, así como ese posicionamiento en cada capa, siendo fácil concentrarse en ellos e individualizarlos cuando se sabe dónde está.
La separación de los elementos es obvia, muy clara. Existe una distancia entre notas, capas, instrumentos y voces muy buena, nada se siente abarrotado en los medios o agudos. Tan solo los graves son más densos. Pese a la suavidad de la afinación, nada se muestra difuminado u oscuro, sino que el sonido es muy transparente, claro y limpio, sin mostrarse forzado o salpicado. La gran resolución se demuestra en los pasajes complejos y complicados, así como los graves se mantienen a raya y sin entrometerse en las frecuencias superiores. Todo ello genera un posicionamiento de los elementos en la escena muy preciso, generando una imagen de alta resolución, con una ubicación en la escena bastante exacta y concisa.

 

 

Comparaciones

 

Yanyin Canon Pro 11

 

Los Kiwi Ears Astral no se encuentran solos con esta configuración de 1DD+6BA, sino que existe una clara competencia. La tiene con los Yanyin Canon Pro con un precio de salida de 399$, frente a los 299$ de los Astral. Sin duda son 100$ dólares más y hay que demostrar que esa diferencia vale la pena, o no.
En cuanto a la forma y diseño son similares, pero la cápsula de los Yanyin es más pequeña y más redondeada por la cara interior, así que su ergonomía es superior, también su diseño me parece más atractivo en su cara externa, siendo los Astral más anodinos.
A nivel de accesorios se nota que Kiwi Ears ha recortado en ellos, con un solo juego de puntas de silicona frente a dos de los Yanyin. El cable modular de los Astral no supera al cable de puntas fijas, pero elegibles entre tres terminaciones de los Yanyin. El estuche clásico de los Astral se queda pequeño para guardar unas cápsulas tan grandes, mientras que Yanyin lo ha tenido claro y incorpora un estuche de piel redondo y grande.
Los Yanyin Canon Pro posee dos interruptores por cápsula para modificar el perfil e impedancia del conjunto. Posee un perfil parecido en su posición 11 con más graves, pero el resto es más ligero en la franja baja. Aun así, no llega a esos 9dB de los Astral, aunque también es ligeramente más sutil en energía en los medios superiores y los agudos. En la posición 11 es un poco más sensible que los Astral.
Los graves de los Astral son un poco más elevados, con algo más de oscuridad y volumen, son más elásticos y un poco más lentos, con un decaimiento más lento. Los Yanyin son más rápidos y concisos, algo más precisos.
El rendimiento en la prueba de tonos puros de muy baja frecuencia es muy similar, se siente más potencia en los Astral, pero una sutil mejora, con un menor carácter ondulatorio en los Canon Pro. La sonoridad, el timbre, la ejecución y el rendimiento en esta prueba en ambos IEMS es bastante similar, más de lo que me esperaba.
En la prueba de graves sucios, complejos y sin filtrar, se nota que el control de los Yanyin es más adecuado para reproducir y mantener estos pasajes complicados. Se nota esa tendencia de menos potencia, más control. Los Astral generan un grave más oscuro y también más profundo, algo que le proporciona un color que resulta más agradable. Pero los Canon Pro son más técnicos y controlados.
La gráfica de la zona media de ambos modelos es muy similar. Pero se observa algo más de luz y claridad en los Canon Pro, mientras que los Astral son un poco más oscuros y cálidos. Hay más brillo en las voces masculinas de los Canon Pro, se representan de una forma más vívida, incluso un poco más cercanas. El sonido de los Astral es más relajado, más redondo, con una base más densa y física, con unos detalles de las voces menos marcados, con menos aristas. Los Canon Pro parecen más analíticos. La mayor densidad y cuerpo se mantiene también en los medios superiores y las voces femeninas se representan de esta forma en los Astral, con un presencia muy predominante, y ganando claridad por este aspecto. Sin embargo, los Canon Pro tienen ese golpe de chispa y brillo también en las voces femeninas que las vuelve más llamativas y un poco más naturales y abiertas.
Existe un cambio de timbre entre los dos modelos y quien prefiera más luz deberá escoger a los Yanyin y quien busque un sonido más cálido, denso y corpóreo deberá escoger a los Astral.
La zona alta de los Astral me parece mejor resuelta que los agudos de los Canon Pro. Suena más natural, con unos agudos más finos, menos matizados, más proyectados, extensos y aireados que los suavizados Canon Pro. Ese control y recorte en energía de los Canon Pro vuelve a sus agudos menos realistas y los penaliza frente a un sonido que hasta este rango estaba siendo perfecto. Sin embargo, los Astral han conseguido dar en el clavo en este rango superior y existe un claro ganador en esta franja.
En los pasajes complejos de agudos se nota una clara mejoría en el nivel de resolución y definición de los Astral, su mejor representada zona alta le otorga un plus de claridad y definición en este aspecto, consiguiendo una escena más aireada. Sin embargo, la separación en la zona media es más clara en los Canon Pro, así como en los graves, donde los tecnicismos son superiores. Si el micro detalle está en las franjas medias y bajas, los Canon Pro lo representarán de una forma más obvia. En cambio, para todo el micro detalle agudo, los Astral serán superiores. Eso no quiere decir que los Astral no tengan ese detalle, al contrario, sí que lo representan, pero no tan evidente. Pero pero por la diferencia de precios y perfil, esta capacidad técnica de los Astral es muy admirable.
Los Canon Pro pueden resultar muy buenos para las voces, donde son especialistas, dejando las voces en un plano cercano y predominante.
La escena de los Astral es más profunda, pero también más densa. El sonido se observa más transparente, un poco más salpicado y expansivo en los Canon Pro, con una sensación mejor de apertura, extensión, vaporosidad y altura que en los Astral, en donde todo parece un poco más aplacado y cohesivo, además de menos técnico. Esas mismas características favorecen que la imagen sea más precisa en los Yanyin Canon Pro, pero sin perder de vista el carácter cálido-expresivo contundente de los Astral por 100$ menos.

 

 

Conclusión

 

Puede parecer que una marca que está siendo tan enormemente productiva con el lanzamiento de nuevos productos esté acaparando y llenando el mercado de modelos mediocres. Pero muchos de sus modelos son claramente elementos muy bien pensados y competentes. En este saco hay que meter a los Kiwi Ears Astral, un conjunto híbrido con un pretenciosa combinación híbrida de 1DD+6BA, con un subgrave elevado a 9dB y unos agudos superiores dentro de una afinación madura y cálida, por solo 299$. Bien, la gente pensará que no se trata de un modelo precisamente barato, pero la competencia más cara no es completamente mejor.
Los Astral se fundamentan en una base de graves poderosa y elevada, no es técnicamente la más rápida y precisa, pero es profunda, voluminosa, densa y posee la textura, la fuerza y el carácter adecuado para que disfruten los Bass-lovers. La zona media es cálida, ligeramente oscura, pero sorprendentemente expresiva, informativa y rica, siendo densa, cohesiva, a la vez que suave y musical. La gran sorpresa está en la zona alta, en donde Kiwi Ears ha conseguido dar en el clavo con unos agudos extensos hasta la zona de aire, expresivos, llamativos, finos y delicados, sin que suenen matizados, ni oscuros. Tienen la chispa y el brillo apropiado para mi gusto y son crujientes cuando hace falta, sin que suenen excesivos. Y esto no parece una tarea fácil.
Por otro lado, la marca ha incluido un cable modular que supone una mejora respecto al resto de modelos anteriores, sabiendo escuchar a la gran mayoría que aprecia un buen cable de serie.

 

 

Fuentes Usadas Durante el Análisis

 

  • iFi GO bar Kensei.
  • EPZ TP50.
  • Burson Audio Playmate 2.
  • Aune X8 XVIII Magic DAC + OpAmp Sparkos Labs SS3602 + ifi ZEN CAN 3.
  • Tempotec MARCH V.
  • Tempotec V3 Blaze.

 

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