Kiwi Ears Altruva Review

60$ Para Algo Grande

 

Kiwi Ears Altruva English Review

 

Valoración

 

Construcción y Diseño
70
Ajuste/Ergonomía
75
Accesorios
60
Graves
55
Medios
75
Agudos
72
Separación
80
Escena
95
Calidad/Precio
90

 

Pros

 

  • Excelente escena, separación, tridimensionalidad, claridad y transparencia.
  • Con ciertos géneros y para música cálida resulta muy apropiado y disfrutable.
  • Buen nivel de detalle para el precio.
  • Globalmente, la relación calidad precio es muy alta.
  • El diseño y color en madera es muy atractivo.
  • Comodidad para un ajuste y diseño simple pero eficaz.
  • Conexión elegida para los auriculares muy acertada.
  • El cable no está mal para el precio con el recubrimiento textil.
  • Dos juegos de almohadillas para variar el sonido al gusto.

 

Contras

 

  • No trae funda o caja de transporte.
  • Cable muy largo y sin opción más corta o con conector balanceado de 4.4mm.
  • Las copas no rotan desde su eje vertical.
  • Los graves son muy justos en su comportamiento para música electrónica, con graves pesados y complejos. El subgrave no es natural y se siente netamente coloreado.
  • Existen oquedades en los medios y en los agudos que desequilibran el sonido aunque las almohadillas de terciopelo mejoran este aspecto.
  • Con las almohadillas de piel vegana los medios son delgados y el sonido puede llegar a sentirse excitado, salpicado, incluso demasiado enérgico entre los medios superiores y primeros agudos.
  • El nivel de resolución no es muy alto.

 

Enlace de Compra

 

https://kiwiears.com/products/kiwi-ears-altruva

 

Enlace a la WEB

 

https://kiwiears.com

 

Introducción

 

A estas alturas, no hace falta presentar una de las marcas más prolíficas de los últimos años: Kiwi Ears. La marca sigue empeñada en ofrecer al mercado las mejores soluciones en términos de precio y sonido, no solo en IEMS, sino también en otros ámbitos, como los auriculares de gran formato. No es la primera incursión de la marca en este sector (Ellipse, Division, Atheia y Serene), y debo reconocer que probé los Division sin demasiado entusiasmo. Reconozco que prefiero los IEMS y los earbuds a los auriculares de gran formato, y en mi colección apenas conservo alguno que ya es antiguo. Tengo predilección por la sensación física e inmersiva que me ofrecen los IEMS y, en menor medida, también disfruto con los earbuds. Tanto es así que mi antiguo equipo de música Hi-Fi, que compré por más de 1000 € hace muchos años, está en desuso (también por no querer molestar a los vecinos). En cualquier caso, los auriculares de gran formato no son cómodos ni útiles para mí. Vivo en un apartamento muy pequeño y este tipo de auriculares ocupan mucho espacio. Además, aquí el calor es elevado durante gran parte del año, por eso he reservado la reseña hasta este momento, en el que parece que llega el frío y estamos casi en diciembre.
Pero, volviendo a lo más importante, el producto, he recibido estos nuevos Altruva gracias a la amabilidad de Kiwi Ears, pese a todas estas consideraciones previas, ya que están muy convencidos de la calidad de su producto. Y es cierto que existe un salto cualitativo respecto al modelo Division.
Los Kiwi Ears Altruva están equipados con un controlador dinámico de tamaño completo de 50 mm personalizado. Tienen una naturaleza abierta y ofrecen un sonido con precisión de estudio, rico en detalles, con una tonalidad equilibrada y un escenario sonoro impresionante. Los Altruva ofrecen un perfil de sonido diseñado para audiófilos y profesionales. Los graves son rápidos y potentes, y ofrecen una energía impactante en los bajos sin interferir con los medios. Los medios son neutros y equilibrados, y reproducen con precisión las voces y los instrumentos en su verdadera forma tonal. La respuesta de los agudos es limpia y aireada, y proporciona un excelente nivel de detalle y claridad sin asperezas. Con su ajuste similar al de un estudio, Altruva garantiza una experiencia musical fiel y envolvente.
En el corazón del Altruva se encuentra un controlador dinámico personalizado de 50 mm de nuevo diseño, creado exclusivamente para este modelo. Gracias a los potentes imanes de neodimio y al diafragma reforzado, el controlador destaca por su capacidad para reproducir con detalle las frecuencias medias y altas. Su diafragma compuesto personalizado de PU y PEK, combinado con un anillo de cobre ultrapuro, garantiza una alta sensibilidad, una respuesta rápida y un control tonal refinado, lo que proporciona una experiencia de audio equilibrada y envolvente en todo el espectro.
Con una arquitectura abierta en la parte posterior, los Altruva permiten que el aire circule de forma natural a través de los auriculares, lo que reduce los reflejos internos y crea un sonido espacioso y aireado. Este diseño mejora significativamente la sensación de espacio y direccionalidad, por lo que los instrumentos y las voces se perciben de forma más clara y realista. El resultado es un escenario sonoro amplio, similar al de un concierto, que da vida a tu música con profundidad, claridad y dimensión, ideal para una escucha crítica y un disfrute envolvente.
Los Altruva están diseñados para ofrecer una estética elegante y una calidad de sonido excelente. Están fabricados en acero inoxidable con recubrimiento PVD para mayor durabilidad y un acabado elegante, y cuentan con detalles en madera auténtica y un suave acolchado de cuero vegano para ofrecer mayor comodidad y estilo. Esta combinación de materiales de primera calidad no solo mejora el aspecto y el tacto de los auriculares, sino que también contribuye a su integridad acústica, garantizando una experiencia auditiva refinada y de alta fidelidad, digna de los audiófilos más exigentes.
La descripción de la marca es muy extensa y, en mi reseña, trataré de aportar otros detalles habituales, así como mi opinión sobre el sonido.

 

 

Especificaciones

 

  • Tipo de Drivers: Driver dinámico personalizado con diafragma de 50mm compuesto de PU y PEK, combinado con un anillo de cobre ultrapuro.
  • Respuesta de Frecuencia: 20Hz – 40kHz
  • Sensibilidad: 98dB ± 3dB.
  • Impedancia: 32Ω.
  • Tipo de cable y conexión de los auriculares: Desmontable con conector individual SE de 3.5mm con recubrimiento textil.
  • Longitud del cable: 3m.
  • Conector Jack: SE de 3.5mm + adaptador de 6.35mm.
  • Precio de salida: 59.49$.

 

 

Presentación y Contenido

 

La caja de los Kiwi Ears Altruva tiene un tamaño justo, con unas dimensiones de 229 x 243 x 120 mm. En la cara principal hay una foto real de los auriculares en el centro, sobre unas letras onduladas que forman el nombre del modelo. El logotipo está en la esquina superior izquierda, y en la esquina contraria se encuentra el nombre completo del modelo y una pequeña descripción. Todas las letras son blancas y el fondo es azul oscuro con ondas. En la cara trasera se repite la foto, esta vez en un formato más pequeño. Todos los iconos y logotipos de las certificaciones cumplidas están en la parte superior izquierda. Debajo de la foto figuran los datos de la marca y los importadores. En los laterales de la caja hay más información, así como una pegatina que especifica el modelo escogido (los Altruva se pueden elegir en dos acabados: gris y marrón). En el otro lateral largo se encuentran las especificaciones del producto y un código QR que dirige a la web de la marca.
La caja se abre hacia arriba. Los auriculares están cubiertos por una funda de plástico alargada de color blanquecino. Descansan en un molde de cartón blanco hecho a su medida. En el centro, una pieza de cartón blanco con forma de triángulo invertido separa cada auricular y mantiene la forma del producto, impidiendo que se muevan. Bajo el molde de cartón hay una bandeja con el resto de accesorios. En resumen, el contenido es el siguiente:

 

  • Los auriculares Kiwi Altruva.
  • 1 Cable de audio desmontable (3,5 mm a doble 3,5 mm)
  • 1 Adaptador de 6,35 mm (1/4 pulgadas).
  • 1 Par adicional de almohadillas de terciopelo (izquierda y derecha).
  • 1 Manual de usuario.

 

Es curioso que en la web se indique que existe un estuche para los auriculares, pero yo no lo veo por ningún sitio.
El embalaje es sencillo, pero parece bastante práctico y protege bien los auriculares. Es una lástima que no exista el estuche del que se habla en la web. De todas formas, las dos almohadillas de terciopelo adicionales y el cable con recubrimiento textil son de gran utilidad.

 

 

Construcción y Diseño

 

El diseño de los Kiwi Ears Altruva es casi minimalista, pero está bien pensado. Los auriculares son grandes y mi modelo tiene un acabado en madera, aunque no creo que sea madera real, pese a lo que pone en la página web del producto: «Su estructura está fabricada en acero inoxidable con recubrimiento PVD para mayor durabilidad y un acabado elegante, combinado con detalles en madera auténtica y un suave acolchado de cuero vegano para mayor comodidad y estilo». La estructura está formada por dos bandas de acero inoxidable negro muy flexibles. Las copas, casi redondas, están sujetas en el punto medio de su borde por un arco semicircular que da continuidad a la estructura doble. Las copas solo tienen un grado de libertad, no pueden oscilar, solo rotar ligeramente hacia arriba y abajo para adaptarse a las orejas. En la parte superior de la doble banda hay una pieza rectangular de plástico que indica la marca por fuera y, por dentro, el canal y los logotipos de las certificaciones que posee. De dicha pieza, más concretamente de la parte superior interna, se deslizan dos cables delgados que unen la banda superior de ajuste sobre la cabeza. Dicha banda posee dos piezas de plástico en cada extremo que la ensamblan con los dos hilos que le añaden elasticidad para proporcionar comodidad y un ajuste sencillo pero adecuado. La banda es ligeramente acolchada en su interior, es delgada y de cuero vegano.
Como he comentado, las copas de los auriculares son bastante redondas y grandes. En mi modelo, la cara externa simula madera y tiene forma de cúpula, con un diámetro doble y una rejilla metálica negra en cuyo interior está el logotipo de la marca en blanco. En el interior, las grandes almohadillas de piel sintética negra se pueden sustituir mediante un mecanismo de desencaje de la placa que las soporta, que consiste en cuatro piezas en forma de U. Tras girar dicha placa, las piezas se separan de la otra parte, que contiene el controlador dinámico protegido por una espuma negra.
Las almohadillas se sostienen gracias a la presión ejercida sobre su borde tipo lengüeta circular, que se ajusta al aro externo de la placa. No es fácil cambiar las almohadillas porque esta lengüeta no es muy elástica.
Las almohadillas, que tienen forma de rosca, son gruesas y, aunque por fuera son redondas, por dentro son más ovaladas para ofrecer una forma adecuada para albergar las orejas en el sentido correcto.
El cable mide 3 metros y tiene un recubrimiento textil negro. Se trata de una conexión SE de 3,5 mm para cada auricular. Las fundas de cada auricular son negras, ligeramente lacadas, y tienen un toque blanco con la letra del canal correspondiente. La salida del cable es de goma negra endurecida. La pieza divisora es de plástico duro y tiene protecciones flexibles en la salida de cada cable. Tiene forma de Y y su construcción es tan simple como eficaz. La funda de la clavija que se conecta a la fuente es de plástico negro más grueso y también ligeramente flexible. En la base de la clavija hay una rosca para asegurar el adaptador de 6,35 mm. Todos los conectores están bañados en oro.
El modelo que yo tengo, el WoodBrown, imita muy bien la madera real y lo vuelve más atractivo, incluso parece más caro que la opción Grey (al menos esa es mi impresión visual).
El diseño es sencillo, pero eficaz. Los puntos débiles los encuentro en la durabilidad de las dos gomas elásticas que unen la banda con la estructura metálica y en que las copas solo se abaten, no rotan.

 

 

Ajuste y Ergonomía

 

No tengo la cabeza pequeña, pero es más alargada que redonda. El sencillo mecanismo de ajuste de la banda superior tiene la firmeza necesaria y la suavidad adecuada para que la banda no apriete demasiado, pero se sienta moderadamente ajustada. El ajuste no es muy firme y la comodidad final se ve ligeramente penalizada por el hecho de que las copas no giran. Su ligero abatimiento es suficiente para que las almohadillas se ajusten de forma grácil alrededor de las orejas. Unas almohadillas más blandas o un ajuste con más presión habrían supuesto una mayor inmersión, más pegada y una mejor impresión de los graves y los detalles. Sin embargo, parece que se ha primado la comodidad a largo plazo y cabe destacar que el conjunto es más cómodo de lo esperado, incluso llevando gafas para leer de cerca, ya que uno ya tiene una edad.

 

 

Sonido

 

Perfil

 

El perfil de los Kiwi Ears Altruva con las almohadillas de serie de piel vegana es en V creciente, con unos medios superiores algo picantes y un grave moderadamente enfatizado en su parte media. Encuentro que el conjunto es más brillante que cálido y echo de menos algo más de contundencia en los graves. Se nota que el subgrave es ligero, poco profundo y con un grado físico bajo. Pese a ser un perfil en V, los medios no están muy retraídos y las voces masculinas tienen buena presencia. Gracias a que son abiertos, el sonido es bastante amplio y aireado, con una buena sensación tridimensional y separada.

 

 

Graves

 

Comparar los graves de los IEMS con los de auriculares de este formato no tiene sentido, y tampoco mis pruebas de tonos puros de muy baja frecuencia ofrecen una respuesta adecuada. Aun así, pasaré de puntillas por esta prueba. El primer tono es muy audible y se percibe más por la vibración que por el sonido real, ya que no tiene componente física. Y esto es así hasta los 40 Hz, que es cuando se puede empezar a sentir algo más parecido a un grave real. El aspecto vibratorio es elevado, lo que hace que la prueba no sea realista para este formato, pero da una idea de que se trata de un grave centrado en los medios, con cierta velocidad, buena recuperación, volumen, fisicidad y profundidad baja. Cuando se traslada al mundo real y se enfrenta a mi lista de música electrónica, se percibe un impacto neutro, sin demasiada pegada, que persiste poco, ágil, pero sin mucha fuerza, profundidad ni sensación física o sensorial. Se aprecia bastante coloración, e incluso el carácter vibratorio está presente en el ambiente en las bases más profundas, cuando son poderosas y se sube el volumen. Así se genera cierto descontrol por vibración que requeriría un ajuste más firme o unas almohadillas más mullidas y absorbentes. No es muy adecuado para bases rápidas, pero para música electrónica algo más relajada podría ser más adecuado. Veo que se comporta mejor con líneas de graves que con bases rápidas. Esto se demuestra en mi prueba de graves sucios, complejos y sin filtrar. El sonido no es el más adecuado, ya que le falta volumen y fisicidad, y es muy débil en cuanto a oscuridad y profundidad. Las bases más complejas no suenan bien y su reproducción no es la adecuada. El trip-hop no es lo suyo, ni tampoco la electrónica en general. Pasemos al siguiente rango.

 

 

Medios

 

Con las almohadillas de serie de piel vegana, el sonido no me parece demasiado cálido, aunque las voces masculinas tienen buena presencia y están mejor dibujadas en la escena. Me parecen delgadas y les falta fisicidad, cuerpo y una presencia más gruesa y amplia en la escena; por el contrario, se enfatiza demasiado la parte alta, así como los matices y la respiración. Los Altruva son ideales para composiciones oscuras y cálidas, ya que las devuelven a la vida. Con aquellas que son tonalmente más adecuadas, se vuelven más salpicadas por esa clara tendencia de los medios superiores.
La instrumentación de la primera mitad también carece de cuerpo y el sonido es demasiado ligero, con poca densidad y peso, lo que da una sensación de baja carga y mayor volatilidad.
Esperaba que las voces femeninas tuvieran más protagonismo y claridad, pero me ha sorprendido ver cierta lejanía. No hay tanta distancia entre hombres y mujeres. Y vuelvo a echar en falta una componente física y de base superior, tanto en las voces femeninas como en alguna instrumentación. Debe de existir algún valle o desajuste en los medios superiores hacia la transición a los agudos en donde se pierde cierta cohesión en todos los medios.

 

 

Agudos

 

Los Altruva tienen un buen chispazo inicial, pero percibo una pérdida de control bastante clara que atenúa los agudos antes de llegar a su rango central. Esto le resta cierta sensación de brillo resplandeciente y le da un aspecto más lineal y ascendente a los agudos. Hay un punto fuerte evidente que salpica el sonido y afila las notas de una franja estrecha. Sin embargo, cuando los agudos requieren mayor extensión y armónicos más largos, se nota esa orientación en V más excitada, pero también más reducida y concentrada en la primera banda de frecuencias de los agudos.
Por otro lado, se puede apreciar una buena sensación de aire y extensión en la zona más alta, que permite un halo grácil y distinguible.

 

 

Escena, Separación

 

Sin duda, lo más interesante de los Altruva es el espacio que genera, la distancia, la separación y la sensación de claridad. Aunque no es un sonido analítico, se puede detectar una buena impresión tridimensional, pese a que el conjunto no es muy profundo. Esto se debe a su sonido salpicado de notas finas y expansivas, a la sensación de apertura y a la impresión envolvente del sonido desde los planos medios hasta los muy cercanos. Los detalles son vívidos y proyectados, aunque no tiene la precisión ni el nivel de resolución necesarios para ser consistente en este aspecto. Se pueden observar microdetalles, pero cuando existe una mayor complejidad no es muy hábil y solo muestra una parte. Esto implica cierta falta de resolución y una representación más superficial que profunda. En cierto modo, los Altruva engañan y esta sensación engancha. Hay composiciones que suenan muy bien con ellos y la espacialidad genera un sonido delicioso y delicado, con una distancia bastante clara entre los elementos y la sensación persistente de un sonido aireado y extenso. Sin embargo, les falta base y un cuerpo más físico y contundente; tienden a ser ligeros y delgados, lo que limita la impresión de volumen, oscuridad y profundidad. Aun así, tanto la escena como la separación son de lo mejor del conjunto.

 

 

Apreciación del sonido con las almohadillas de terciopelo

 

Con el segundo juego de almohadillas, el sonido me parece más relajado, menos en V y más equilibrado. No creo que los graves pierdan tanto peso si se les escucha de forma aislada, pero es posible que, al tener los medios más cercanos, se perciba una menor cantidad de graves. En mi opinión, es solo que el equilibrio los hace menos protagonistas.
Ahora sí que encuentro un punto de mayor calidez en el sonido general, con unos medios más ricos y con cierta componente corpórea más acusada que hace que las voces masculinas sean más amplias y tengan mejor base, sin perder claridad ni protagonismo.
Las voces femeninas siguen sin salir completamente del hoyo, pero ahora son más extensas, gruesas y con más textura.
Por otro lado, el sonido ya no es tan salpicado y vívido; existe más control y también más delicadeza.
El mayor equilibrio mejora el nivel de resolución y el microdetalle de fondo aparece con más nitidez, cuando antes era impreciso y fluctuante.
Los agudos son más coherentes y la extensión se percibe más equilibrada, lo que genera una caída de control menos obvia o profunda. Esto hace que los agudos tengan un brillo más constante y extenso, y que mejore el realismo y la naturalidad de estos y de los armónicos.
El sonido es algo más relajado, menos salpicado y expansivo. Pero sigue siendo bastante claro, separado y abierto. El hecho de que sea más cohesivo y equilibrado limita la sensación tridimensional, pero se gana en profundidad y base, con más grosor y una textura más amplia.

 

 

Conclusión

 

La omnipresencia de Kiwi Ears en la primera línea del mercado de productos de audio está respaldada por años de experiencia, aunque parezca que cada nuevo modelo se lanza de la noche a la mañana. No es así, sino que hay detrás un largo periodo de desarrollo que ahora ha cristalizado. Esto no implica que no deban seguir mejorando. Kiwi Ears ha sacado un modelo de auriculares de gran formato a un precio muy asequible. Su diseño es muy sencillo, ya que varias buenas ideas permiten ahorrar en costes de producción. Estas son necesarias y evidentes en los Altruva, unos auriculares con una excelente relación calidad-sonido-precio. No soy muy fan de su perfil, pero debo reconocer que tienen unos graves con cierto impacto y velocidad, unos primeros medios más destacables de lo que pensaba y algún otro hueco en los medios superiores y los agudos. Se trata de un perfil en V con una ligera tendencia hacia el brillo y la claridad. La menor presencia de graves profundos, cierta delgadez en los medios y un sonido abierto y grande pueden hacer que resulte tentador subir el volumen, pero es entonces cuando los Altruva se vuelven más picantes, demostrando esa excitación algo desequilibrada. Por suerte, incluye unas almohadillas de terciopelo que ayudan a equilibrar el sonido y a hacerlo más cohesivo e interesante. No obstante, el punto fuerte de los Altruva es su carácter abierto y espacioso; la tridimensionalidad de su sonido está por encima del resto de sus características. Y eso es bueno, pero también malo a la vez, porque te deja con las ganas de saber qué habría pasado si el resto de las características hubieran estado a la misma altura. Sin duda, estaríamos hablando de un precio mucho más alto. Y quizás Kiwi Ears ya esté pensando en cómo mejorar este modelo, que de serie es más que notable.

 

 

Fuentes Usadas Durante el Análisis

 

  • Burson Audio Playmate 2.
  • Aune X8 XVIII Magic DAC + OpAmp Sparkos Labs SS3602 + Aune ND7.
  • iFi GO bar Kensei.

 

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