Rizando el Rizo
ZiiGaat Crescent English Review
Valoración
Pros
- Otra muy buena iteración alrededor de la curva META.
- Zona central muy buena para los instrumentos.
- Calidad técnica de los graves.
- Zona alta destacada y extensa respecto a la curva META.
- Elevado nivel de detalle y capacidades técnicas.
- Muy buena escena, separación e imagen.
- Construcción y diseño típico de la casa, pero totalmente ergonómico y aislante del ruido externo.
- Estuche con cremallera sobre dimensionado y de gran calidad, que protege muy bien al producto.
- Cable modular con dos clavijas intercambiables: SE de 3.5mm y BAL de 4.4mm.
Contras
- El cable podría ser incluso mejor para el precio.
- El diseño del interior del estuche con cremallera no es el más amigable a la hora de colocar los IEMS en su interior. Además, el tamaño es grande para ser transportado.
Enlace de Compra
https://www.linsoul.com/products/ziigaat-crescent
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Introducción
ZiiGaat ha tomado el testigo de ser una de las marcas más prolíficas del año, sacando al mercado un buen número de IEMS de gama media por encima de los 199 $. Solo el Cinno y el Lush están por debajo de ese precio. Otra de las características de los ZiiGaat es su diseño de cápsula muy similar, en el que el cambio solo está en la placa de la cara externa. También se caracterizan por ser híbridos. El ZiiGaat Crescent es un modelo híbrido que cuenta con dos controladores dinámicos independientes dispuestos en una configuración isobárica. Para proporcionar un retumbar de graves potente, se eligió un controlador de diafragma PET de 10 mm. Un diafragma LCP independiente de 10 mm proporciona la velocidad transitoria necesaria para mantener la precisión de los graves y los medios graves. Cada controlador se ajusta de forma independiente, pero su acústica combinada en una configuración isobárica altera por completo la textura del sonido, lo que confiere al Crescent un sonido vintage único. Un controlador de rango medio Knowles 30262-163 con puerto personalizado se ha ajustado cuidadosamente para ofrecer unos medios suaves pero firmes. El rango medio tiene una textura suave y aireada, y al mismo tiempo encapsula la precisión de los controladores de armadura equilibrada. Los agudos están alimentados por los tweeters Knowles 33518, que realzan los microdetalles de la música.
Cada unidad Crescent está fabricada a mano. La carcasa, fabricada con resina importada de grado médico, es duradera y ligera, perfecta para un uso prolongado en el estudio. Además, cada controlador se prueba y empareja a mano antes del montaje para garantizar la perfecta coincidencia de canales. A continuación, se prueban las unidades Crescent una a una antes del acabado y pulido para garantizar la máxima calidad. La placa frontal se vierte y decora a mano, lo que le confiere un aspecto y un tacto exclusivos.
El Crescent viene de serie con un cable conector intercambiable de dos pines de 0,78 mm. El cable está fabricado con cobre libre de oxígeno chapado en plata de grado ultrapuro. Los cables de cobre chapados en plata de primera calidad garantizan una transmisión de señal sin ruidos, lo que permite obtener la máxima calidad de sonido. El diseño del cable intercambiable también optimiza la vida útil del IEM y permite personalizar la experiencia de uso.
El sonido del Crescent se puede describir como analógico, con un toque retro, similar al de los amplificadores de válvulas vintage. El sonido general es ágil y nítido, con transitorios rápidos que mantienen la frescura de la música sin perder el toque nostálgico.
Los dos controladores dinámicos y los dos controladores de armadura equilibrada son independientes e intercambiables, y garantizan una textura y un carácter completamente únicos.
Veamos en esta reseña si todo lo que comenta el fabricante es cierto.
Especificaciones
- Configuración del controlador: 2DD + 2BA. 1DD con diafragma PET de 10mm. 1DD con diafragma LCP de 10mm. 1 BA para medios Knowles 30262-163. 1BA para agudos Knowles 33518.
- Sensibilidad: 102 dB.
- THD: 0.63 %.
- Impedancia: 12Ω.
- Respuesta de frecuencia: 20Hz-25kHz.
- Longitud del cable: 1.2m.
- Precio de salida: 279$.
Presentación y Contenido
Los ZiiGaat Crescent vienen en la caja clásica de la marca, que muestra una foto realista de las cápsulas sobre un fondo degradado de púrpura a negro de arriba a abajo. El logotipo de la marca está en la parte superior, mientras que el nombre del modelo aparece detrás de la foto de las cápsulas. El nombre del modelo se repite en la parte inferior con letras más grandes, junto con la configuración de los drivers. En la esquina inferior izquierda hay un logotipo que indica que se trata de unos IEMS híbridos DD+BA. La caja mide 169x141x 65mm. En la parte trasera se repite la misma información que en la parte inferior de la frontal, pero en la parte superior. En el centro está el logotipo de la marca, que está diseñado y fabricado en China. El resto son los datos de la marca y de los importadores. Todo el texto es blanco.
También hay información en los laterales de la caja; en uno de ellos están las especificaciones.
Al retirar el cartoncillo exterior, se muestra una caja negra con el logotipo de la marca en plateado en el centro. La caja se abre como un libro y la tapa está protegida por una base de espuma negra. Las cápsulas se encuentran en un molde de espuma forrado con cartulina negra en la parte superior. Debajo hay otra caja de cartulina negra que contiene los accesorios. El contenido completo es el siguiente:
- Las dos cápsulas ZiiGaat Crescent.
- Un juego de puntas de silicona cristal transparente tamaños SxMxL.
- Un juego de puntas de silicona cristal gris tamaños SxMxL.
- Un par de puntas de espuma.
- Una lámina con cuatro filtros para proteger las boquillas.
- Un cable con clavijas intercambiables SE de 3.5mm y BAL de 4.4mm con interfaz de 2Pin 0.78mm.
- Un estuche grande de piel marrón clara con cremallera.
- Una tarjeta de garantía.
- Un manual de instrucciones.
De nuevo, la presentación es muy similar a la de otros productos de la marca dentro del mismo rango de precios. Destaco de nuevo el estuche con cremallera, que parece de piel auténtica. El interior es de terciopelo de pelo largo y tiene una base extraíble que permite colocar las cápsulas separadas del cable. En el otro lado hay una rejilla para guardar las puntas o la otra clavija. Se trata de un estuche grande y de calidad. Quizás el posicionamiento de las cápsulas en la base no sea el más natural, pero dicha base se puede extraer para dejar más espacio e incluso para almacenar un cable extra. Para mi gusto es bastante grande. Pero quizá otros piensen que es muy adecuado para el precio. El cable tiene clavijas intercambiables y cuatro hebras de cobre OFC chapado en plata con recubrimiento negro. No está mal, pero quizá se quede un poco corto para el precio. Incluye dos juegos de puntas de silicona tipo cristal, lo cual está bastante bien, y un solo par de puntas de espuma, que es más bien testimonial. El estuche es grande, las puntas son adecuadas y el cable está bien, pero no incluye más accesorios.
Construcción y Diseño
De nuevo, los ZiiGaat Crescent presentan un diseño similar al de los Luna y los Arcanis. Los ZiiGaat Crescent están fabricados en resina de grado médico impresa en 3D. Tienen una forma semicustom de tamaño mediano. La cara externa tiene forma de continente africano y posee un patrón de purpurina de tres colores alternados: en un borde del vértice hay una zona blanca que recuerda a una pluma; luego viene una zona de purpurina oscura, una franja púrpura, y finaliza con otra zona oscura con algunos toques azules. En el centro está el logotipo de la marca en plata. El resto de las cápsulas es negro, su borde es relativamente grueso y en él hay un orificio tapado con una rejilla metálica. La interfaz de conexión está completamente integrada en la superficie del cuerpo. La cara interna es ergonómica y tiene dos pequeñas protuberancias en el borde. En el centro está inscrito el nombre del modelo en letras doradas y, junto a él, el texto «L250577» para la cápsula izquierda y «R250577» para la cápsula derecha. Las boquillas son metálicas, miden 4.3mm de largo, tienen una base de 5.5mm de diámetro y una corona de 6.2mm. Están protegidas por una rejilla metálica.
El cable es el mismo que el del modelo Luna. Está compuesto por cuatro hebras entrelazadas y recubiertas de PVC negro. Las clavijas se pueden desmontar mediante un mecanismo de presión. El terminal del cable es hembra y está compuesto por un cilindro metálico con tres aros y dos ranuras gruesas. Cerca del borde hay un triángulo de tinta blanca que sirve de referencia para ajustar la otra parte. La base es de plástico negro y tiene cuatro orificios pequeños chapados en oro. La pieza del conector es un cilindro del mismo color oscuro y metálico que tiene cuatro partes planas alrededor para facilitar su agarre. En una de ellas se encuentra el logotipo de la marca, también en tinta blanca. Junto al borde hay otro triángulo de tinta blanca que debe alinearse con el otro extremo. Como curiosidad, los triángulos no se alinean perfectamente cuando las dos mitades están unidas. Una vez unidas las mitades, el triángulo de la pieza que contiene el cable queda oculto debajo de la funda de la clavija. Ambas clavijas están chapadas en oro y tienen una funda de plástico traslúcido y blanquecino hecha a medida. La pieza divisora repite el patrón constructivo de la funda de la clavija, pero con una longitud que llega hasta la mitad aproximadamente. Las fundas de los conectores del interfaz de 2 pines tienen la misma construcción. Los conectores de 0.78mm están chapados en oro y montados sobre dos bases de plástico negro con un punto azul o rojo en el lado corto para indicar el canal y la polaridad. Ambos cables tienen guías transparentes sobre la oreja.
El pasador es un disco metálico con dos orificios por los que se introducen los cables de cada canal. Su funcionamiento es perfecto y sirve para mantener el ajuste de forma muy efectiva, ya que cuesta desplazar el disco y se mantiene relativamente fijo.
Diseño copy-paste, reseña copy-paste. La forma y construcción de los Crescent es la clásica de unos IEMS de resina, con ese patrón característico en la cara externa que varía según la marca y la creatividad de los diseñadores. Se trata de un diseño efectivo que no aporta nada nuevo, pero es altamente probado y eficaz.
El cable es del mismo tipo y tiene conectores intercambiables, lo cual es una ventaja, pero el montaje es solo a presión. Los conductores son suaves y manejables. En esta ocasión, el fabricante ha indicado en la descripción del modelo que ha sido fabricado en cobre sin oxígeno chapado en plata. Es mejor que en otras ocasiones por estas puntas intercambiables, pero creo que hay mejores cables en otros modelos de precio similar.
Queda claro que ZiiGaat no quiere innovar demasiado en el diseño, la forma ni los accesorios. Todos son de calidad adecuada y parece que la diferencia está en el sonido, según la configuración de los drivers. Aunque también es cierto que los perfiles se mueven dentro de unos parámetros similares.
Ajuste y Ergonomía
Si el diseño y el tamaño de las cápsulas son iguales que en los modelos anteriores, vuelvo a copiar el contenido de este apartado. El tamaño de las cápsulas no es el más grande, a pesar de que son relativamente gruesas. Las boquillas son cortas, pero están bien orientadas, como suele ser habitual en este tipo de IEMS de resina impresa en 3D. La inserción es superficial y me permite usar mis puntas de silicona grandes rellenas de espuma caseras. Así consigo un ajuste completo, muy oclusivo, con un mínimo movimiento y un gran aislamiento. Tanto la forma como el diseño de la cara interna se ajustan muy bien a mi morfología y no siento molestias con el paso de las horas. La suavidad de las protuberancias de los bordes de la cara interna apenas toca mis orejas y la comodidad perdura inalterada con el uso prolongado. Se trata de un diseño básico, pero con unos detalles que permiten una ergonomía excelente.
En el modelo Crescent vienen las mismas puntas de silicona que en el modelo Luna: dos juegos de puntas de silicona tipo cristal adhesivas. He vuelto a probar a rellenar las puntas más grandes con espuma, como suelo hacer habitualmente, y gracias a este nuevo material más adhesivo se consigue un ajuste más prolongado y duradero, ya que dichas puntas se adhieren a la piel como si se quedaran pegadas. Así se consigue elevar el nivel de comodidad y de aislamiento.
Sonido
Perfil
Ahora que está tan de moda el META Tunning, todo gira a su alrededor. Si se compara la afinación de los Crescent con esta curva, se podría decir que se trata de un META con más graves, con un extremo superior de agudos con más aire y un poco más de energía global. De esta forma, no resulta tan «aburrido» para los oyentes. Queda claro que el rango central es muy META, algo que eleva mi preferencia por este perfil, ya que los medios inferiores son más completos y los medios superiores más suaves y menos punzantes.
El subgrave es potente y destacado, mientras que todo el rango de graves se mantiene grande para caer con mayor inclinación más allá de los 80 Hz, lo que aporta un punto de calidez a los medios sin llegar al sangrado.
Por último, los agudos mantienen un buen nivel de energía en todo el rango, pero con los picos contenidos para mostrarse relativamente suaves.
De nuevo, un perfil muy equilibrado, pero con mayor potencia energética en los extremos.
Graves
De nuevo, en los Crescent aparece un subgrave de 9 dB, y, claro, el doble DD tendrá algo de culpa. Lo que sí sorprende es lo bien sincronizados que están ambos controladores dinámicos. Se nota que la configuración isobárica tiene sentido y que nunca es aberrante. De hecho, los graves de los Crescent se caracterizan por ser muy controlados, precisos y rápidos en su respuesta.
El golpeo de las bases profundas en los Crescent se percibe veloz, con muy poco poso, sin necesidad de estirarse ni expandirse de forma elástica o volumétrica. Esto aumenta la sequedad de los bombos y la precisión de los graves. La textura es suave, pero con un ligero toque rugoso que añade el picante justo para que resulte agradable, realista y natural, nada forzado.
En la prueba de tonos puros de muy baja frecuencia se pone de manifiesto el carácter pulcro, controlado y técnico de los graves. La primera nota audible es oscura, con poco carácter, cierta presencia física y un rastro ondulatorio muy bajo. Todo ello presagia un gran comportamiento en la zona grave, que luego se remarca a medida que aumentan los hercios. El segundo tono aumenta su presencia y su poder; se mantiene con poco color y con una sensación auditiva baja, pero se realza el carácter físico del grave. El resto de las notas superiores muestran una ejecución muy controlada, con baja rugosidad y alta velocidad, sin rastro de ondulación ni coloreo. Se trata de un resultado que combina una técnica excelente y un notable carácter físico. Tiene suficiente potencia, incluso más de la que algunos desearían, y el control es muy elevado. Tan solo le añadiría un poco más de pegada o fuerza en el golpeo simple, es decir, un poco más de volumen y energía, así como un poco más de oscuridad.
En la prueba de graves sucios, complejos y sin filtrar, los Crescent demuestran lo comentado en la prueba anterior: control y velocidad como grandes rasgos de su comportamiento. La baja rugosidad, ese puntito justo para acariciar los oídos, se mantiene para crear mantos de graves contundentes y pesados, pero agradables, con superficies mates y mínimamente granuladas. Esta habilidad permite generar capas muy distinguibles, delimitadas y definidas, con unos graves muy estratificados. Las líneas de graves más peligrosas se dibujan con facilidad, pero con matices y de forma explícita, lo que genera una gran capacidad de detalle y precisión, así como una representación muy rica de las peores condiciones. Los Crescent son capaces de recrear los pasajes más complejos con todo lujo de detalles y sin sufrir, por muy complicados que sean los graves. Por eso, los graves nunca suenan antinaturales ni forzados, sino secos, rápidos, muy bien perfilados, concisos y llenos de energía. Una delicia poderosa.
Medios
La primera gran ventaja del rango central es que los graves suenan potentes, pero están bien separados de los medios. Los filtros de cruce funcionan muy bien, ya que evitan el sangrado y mantienen separadas las bases poderosas de las voces presenciales. En estas situaciones, los graves mantienen su protagonismo sin que los medios queden relegados. Esa es la fuerza de los híbridos bien mezclados.
La segunda ventaja es que, en el punto en el que suelen aparecer los medios, los Crescent presentan un ligero realce para rellenar el rango central. Esto compensa, pero no realza la primera mitad de los medios. Así es como lo percibo: las voces masculinas están completas, pero les falta algo de base, presencia física y cuerpo. No son protagonistas, están a un paso y medio de distancia; por ejemplo, las cuerdas, los violines y las guitarras tienen un poco más de presencia en la mezcla. Aun así, se muestran ricas y complejas, pero no tan explícitas, llenas de información, textura o exuberancia debido a esa ligera mayor distancia.
Esto no sucede con la instrumentación, que suele ser más equilibrada, envolvente y sutilmente más pronunciada que las voces masculinas. Esto potencia la musicalidad de los Crescent, así como su carácter explícito en todos los arreglos musicales.
Las voces femeninas podrían acaparar todo el protagonismo en detrimento de las voces masculinas, pero no es así y se mantienen en un equilibrio natural y orgánico. Suenan de forma comedida y extensa, pero sin demasiada chispa ni brillo. Su superficie es suave, detallada y sedosa, y también más emocionante y rica a simple vista que la de las voces masculinas. En este sentido, presentan una clara ventaja sobre las voces masculinas.
Sin embargo, los Crescent tienen características que potencian los medios, como una sensación de claridad y transparencia sin brillo que hace que los elementos se perciban muy separados e individuales. Se aprecia claramente la habilidad técnica del controlador de medios BA Knowles 30262-163, que genera un rango central muy rico, lleno de detalles, musicalidad e información. Además, ofrece una respuesta rápida y realista del timbre. Es cierto que no hay una chispa explícita en el rango medio, que las sibilancias tienden a cero y que el sonido podría resultar aburrido por esa falta de fulgor. Pero no es así. Es aquí donde triunfa una afinación realista frente a trucos de afinación barata. Los medios superiores tienen la energía suficiente para generar fuerza, pero también la capacidad de mantenerse suaves, naturales, ricos y nada forzados.
El driver BA ofrece rapidez, velocidad en los transitorios, aire entre los elementos y matices muy bien definidos, pero no tiene un perfil frío, demasiado marcado, duro ni áspero. Por el contrario, se muestra muy nítido y definido, incluso orgánico, como si se tratara de un driver dinámico.
Sin duda, el timbre se beneficia enormemente de todas estas cualidades y los medios mejoran notablemente su rendimiento, afianzándose como un gran rango en unos IEMS en los que no solo los graves son protagonistas.
Agudos
De nuevo, los agudos se sitúan en esa línea que parece ser ya un habitual: suaves, con chispa y energía moderada, pero extensa hasta bien entrada la zona de aire. De igual manera, se trata de un buen driver BA para agudos, afinado con delicadeza, con brillo contenido y zonas de control muy moderadas para extender la cantidad de energía. En esta ocasión, los agudos superiores están más marcados y presentes para ampliar el brillo y los armónicos más allá de la apatía y el recorte que ofrecen otros IEMS con curva META. Así, los Crescent muestran un crujido de agudos sofisticado y elegante, perceptible pero no molesto. Más bengalas que fuegos artificiales. Una chispa con gracia, bien ejecutada, sin asperezas, bien definida, realista y agradable en igual medida, aunque lejos de las estrellas resplandecientes y centelleantes.
Escena, Separación
Existe una característica que he mencionado en el rango medio respecto a los instrumentos. Tienen mucho protagonismo, incluso más que las voces masculinas. Este hecho también eleva y expande la escena, generando una sensación envolvente más acentuada y presente. Así, los Crescent ganan en tridimensionalidad sin mostrarse demasiado gaseosos o volátiles, sino gracias a su capacidad para ampliar y llenar el escenario con la fuerza y la presencia de la instrumentación. El volumen aumenta y los graves contribuyen a ampliar la profundidad de la escena con su mezcla de suavidad en la superficie, su capacidad de estratificación y de generación de amplios mantos de bajos. Los medios se estiran en altura con la ayuda de unos agudos omnipresentes, pero delicados en su nivel de energía y formas.
La escena es bastante amplia y envolvente, rodea la cabeza con facilidad, pero sin llegar a ser muy esférica, quizá por esa falta de volatilidad. Es más firme, ampliamente lateral e incluso tiene presencia trasera gracias a su extensión y proyección, así como a la gran nitidez, claridad y precisión de las notas.
El detalle es muy realista, nunca forzado: no sobresale en exceso, pero se encuentra con facilidad en todos los estratos y planos por igual. No es un sonido frío ni afilado, sino preciso y lleno de resolución. Además, es muy elegante, agradable y atractivo.
El posicionamiento de los elementos sigue la línea de precisión y, una vez más, son los instrumentos los que parecen recibir un trato preferencial, situados en su ubicación más perfecta y exhaustiva sobre el escenario, gracias a una presentación muy concisa, pero realista y delicada, de todas las notas sobre un fondo oscuro, profundo, discernible, transparente y separado.
Comparaciones
Kiwi Ears Astral
Con un precio de salida similar (299 $), están los auriculares híbridos Kiwi Ears Astral (1DD+6BA). Son unos IEMS con una afinación muy similar. Sin embargo, difieren de la configuración que proponen los Crescent (2DD+2BA).
Empezando por el embalaje, ambos tienen muchas similitudes en el envoltorio, pero el contenido difiere. Los Astral tienen un estuche clásico con cremallera, mientras que los Crescent incorporan un nuevo estuche de piel marrón claro, grande y mullido por dentro. Ambos tienen un cable modular muy similar en cuanto a su mecanismo de clavijas, pero el cable de los Astral es más grueso, aunque los dos son de cuatro hebras. Los Astral solo incluyen un juego de puntas de silicona y cuatro filtros protectores para las boquillas. Los Crescent incluyen una tira con protectores para las boquillas, dos juegos de puntas de silicona transparente y gris y un par de puntas de espuma.
En cuanto al diseño, no hay grandes diferencias entre ambos, pero la forma de las cápsulas de los Astral es más semicustom que la de los Crescent. El problema es que esa protuberancia en el borde de la cápsula acaba resultando molesta con el tiempo. La ausencia de esta protuberancia en los Crescent hace que estos sean más cómodos, aunque su fijación sea algo más libre. Además, los Crescent son más pequeños y no tan gruesos como los Astral.
En las respuestas de frecuencia de ambos IEMS se puede observar el gran parecido en los perfiles. Los Astral tienen un poco más de subgrave, algo más de presencia y una mayor sensibilidad. Los Crescent tienen más agudos al principio y en la segunda mitad, así como algo más de énfasis en el valle de los medios.
El grave de los Astral es un poco más rugoso, con más textura y volumen. Es más largo, no se recoge tan rápido, y es más elástico y gomoso. El sonido del bombo de los Crescent es más seco y contenido, con menos poso, más técnico, con una potencia más concentrada que produce un impacto con más energía en la pegada inicial. Los Astral distribuyen algo más la energía porque el grave se prolonga un poco más.
En la prueba de tonos puros de muy baja frecuencia (20, 25, 30 y 40 Hz), los Crescent reproducen las notas de manera muy precisa y técnica. Pero los Astral también. El comportamiento de la primera nota de ambos es muy similar, pero los Crescent tienen un poco más de potencia física. No obstante, el comportamiento de ambos es muy semejante y llegan a sonar muy parejos. En la segunda nota hay más diferencias y los Astral se comportan algo mejor, con un sonido más natural, enérgico y compacto. En la tercera nota se igualan un poco, pero los Astral siguen comportándose mejor. En la última nota, todo parece igualarse, pero creo que los Astral tienen una ligera ventaja gracias a su comportamiento más natural, menos oscilatorio, ondulatorio o vibratorio.
En la prueba de graves sucios, complejos y sin filtrar, los Crescent parecen tener más control y precisión por ser algo más rápidos. Sin embargo, el comportamiento, el color, la naturalidad, la profundidad y la oscuridad son mejores que los de los Crescent, aunque por poco.
En la zona media, los Astral parecen un poco más apagados, cálidos y oscuros. Los Crescent ganan en claridad y proyección, y esa mayor transparencia hace que se perciban más definidos y resolutivos. Las voces masculinas se perciben más aisladas, con mayor definición y presencia. Los Astral se muestran algo más contenidos, suaves y cohesionados en la primera mitad de los medios. Si se quiere disfrutar de las voces masculinas, prefiero los Crescent.
Con las voces femeninas sucede algo similar, aunque no con tanta diferencia. Es cierto que la segunda mitad de los Crescent tiene más chispa y se percibe una mayor claridad. Pero la diferencia parece acortarse. Además, parece que los Astral suenan un poco más grandes en esta segunda mitad. Así que la batalla está muy reñida. Por preferencia, en la primera parte el punto se lo llevan los Crescent.
Los agudos de los Astral son más suaves y delicados que los de los Crescent, que son más crujientes y enérgicos. Los agudos de los Astral están muy bien mesurados y controlados, con un buen rendimiento técnico. Los Crescent no les van a la zaga en estos aspectos, pero esa mayor cantidad de energía puede jugar a su favor o en su contra según la ocasión. Aunque los Astral lo hacen muy bien, me resultan más naturales y ajustados a la realidad.
En cuanto a los aspectos técnicos, el sonido de los Astral parece más grande y lleno, mientras que el de los Crescent es más concreto. Esto los hace más volátiles y abiertos. Los Astral generan más volumen y un sonido más completo y compacto, aunque un poco más concentrado.
El nivel de detalle es muy similar en ambos, aunque puede que haya un poco más de separación en los Crescent, pero no más detalle, ni a nivel micro ni a nivel macro, ni en la superficie ni en el fondo. El timbre puede cambiar un poco, sonando más cálido en los Astral.
Los Astral tienen algo más de profundidad, pero la sensación expansiva y la proyección se perciben más elevadas en los Crescent, mientras que los Astral se perciben más cercanos a la base.
En cuanto a la imagen, se genera un espacio más abierto y libre alrededor de los elementos, que se aprecia más claramente en los Crescent.
Conclusión
Está claro que existe una curva que ha marcado tendencia. Muchos modelos la siguen, aunque añaden ligeras diferencias en cada banda, sobre todo en los graves y los agudos. Sin embargo, parece que en la zona media se ha llegado a un consenso. Según esta tendencia, los agudos son suaves y controlados, y los graves no están tan acentuados para mantener unos medios limpios, sin necesidad de añadir una ganancia de pabellón elevada. Se trata de un perfil equilibrado que permite potenciar las tres franjas. Y es aquí donde cada marca intenta innovar para acercarse al mejor resultado.
Los ZiiGaat Crescent se mueven en este entorno, acentuando el subgrave y añadiendo algo más de energía en los agudos para animar una curva que, para algunos, resulta sosa y aburrida. En este medio, también existen diferencias en cuanto al uso de los controladores para conseguir esa variante que consiga el premio gordo. En este caso, dos drivers dinámicos se encargan de generar unos graves muy precisos, rápidos, secos y con una pegada muy concentrada. Para los medios, un driver BA que realza tanto los instrumentos como las voces. Por último, otro driver BA para buscar algo más de chispa dentro de unos parámetros de control, suavidad y extensión.
Con un sonido menos denso, más relajado y expansivo, los Crescent son otro gran ejemplo de IEMS de alta calidad técnica, con mucho detalle y excelente musicalidad. Ofrecen un sonido ligeramente cálido, pero con chispa, dentro de un marco orgánico y natural. Podrían ser uno más en este mar de IEMS que pululan alrededor de META. Pero eso no quita ni discute que su calidad sea sobresaliente, al igual que su sonido. Esto me lleva a pensar que se ha alcanzado un gran nivel de sonido sin necesidad de gastar tanto dinero, aunque 279 $ no es una cifra baladí. Pero también me hace pensar que las pequeñas diferencias se pueden pagar muy caras. Y esas pequeñas diferencias son las que generan un nuevo modelo de IEMS.
Fuentes Usadas Durante el Análisis
- NiceHCK Octave.
- iFi GO bar Kensei.
- EPZ TP50.
- Burson Audio Playmate 2.
- Aune X8 XVIII Magic DAC + OpAmp Sparkos Labs SS3602 + ifi ZEN CAN 3.
- Aune ND7.
- Hidizs AP80 PRO MAX
































