Letshuoer D13 Review

Analogía Dinámica

 

Letshuoer D13 English Review

 

Valoración

 

Construcción y Diseño
88
Ajuste/Ergonomía
92
Accesorios
73
Graves
90
Medios
88
Agudos
85
Separación
84
Escena
80
Calidad/Precio
93

 

Pros

 

  • Calidad, afinación, textura, potencia y presentación de la zona baja, enfocada en el subgrave, lo que genera una transición a los medios limpia y fluida.
  • Buen perfil en w agradable, claro, vívido y realista. Buen todo terreno.
  • Gran ergonomía y ajuste. Peso ligero.
  • Timbre atractivo y realista.
  • Los filtros son versátiles, ambos son aprovechables y se pueden guardar con seguridad en el estuche.
  • Cuasi excelente presentación de los agudos, bastante lineales y extendidos.
  • Buen cable que se ajusta a las características del perfil de los IEMS.
  • Posibilidad de elección de clavija balanceada de 4.4mm.

 

Contras

 

  • Medios-bajos ligeramente retraídos.
  • No es el mejor conjunto en cuestiones técnicas como detalle e imagen, pero si es bastante competente en su rango de precios.

 

Enlace de Compra

 

https://letshuoer.net/products/letshuoer-d13-dlc-diaphragm-dynamic-driver-iem-moving-coil-headphones

 

Enlace a la Tienda

 

https://letshuoer.net

 

Introducción

 

Letshuoer sigue avanzando y vuelve a la carga con un nuevo modelo en el rango ligeramente superior a los 100$. en esta ocasión se trata de unos IEMS con un driver dinámico con diafragma DLC de 13mm, creado por la propia marca. Como puntos a destacar, posee dos boquillas para afinar el sonido y un diseño de cápsula original y muy cómodo. Como suele ser habitual, el cable que acompaña al conjunto es de gran calidad y se puede elegir con clavija SE 3.5mm y BAL 4.4mm de serie. Por supuesto, esto debería ser la norma, ya que las salidas balanceadas están muy normalizadas hoy en día y cada vez son más habituales, tanto como para conseguir más potencia, como mayor calidad y mejores prestaciones sonoras. Aunque, es cierto que este nuevo D13 no necesita apenas potencia para brillar, ya que posee una alta sensibilidad y una baja impedancia de 16Ω.
A mi juicio, los D13 son la alternativa dinámica a los famosos planares S12, con un punto de chispa añadida tanto en graves, como en los medios-altos, con la posibilidad de afinar ligeramente éste área, gracias a las boquillas. A continuación, veamos el porqué de mi opinión.

 

 

Especificaciones

 

  • Tipo de Drivers: Driver dinámico de 13mm con diafragma DLC (Diamond-like Carbon).
  • Construcción del driver: Neodimio N52 de alto rendimiento.
  • Proceso de producción: CNC.
  • Material de la cápsula: Aluminio.
  • Respuesta de Frecuencia: 20-20kHz.
  • Sensibilidad: 105±1dB.
  • Distorsión: 0.16%±0.1.
  • Impedancia: 16Ω.
  • 2 Filtros intercambiables para la afinación de medios-altos y agudos.
  • Conector Jack: A elegir entre SE 3.5mm y BAL 4.4mm.
  • Tipo de Conexión de la Cápsula: 0.78 2pin.
  • Cable: 0.05mm * 216 hilos de cobre de alta pureza.

 

 

Presentación y Contenido

 

Los Letshuoer D13 vienen en una caja oscura y alargada de dimensiones contenidas y un tamaño de 152x104x68mm. En la cara frontal se puede ver la foto de una cápsula. Arriba, a la izquierda está el logo de la marca, el letras grises. Abajo, a la izquierda está el nombre del modelo, de igual forma. Por último, abajo a la derecha está el logo Hi-Res Audio. Detrás, siguiendo con las letras grises, están las especificaciones en varios idiomas, las señas de la marca, sello holográfico de garantía y las certificaciones que posee el producto. Retirado el cartoncillo, la caja que se muestra sigue siendo negra, con el nombre de la marca en el borde horizontal de la misma. Una vez levantada la tapa aparece un catalogo de productos de la marca y las cápsulas embutidas en un gran bloque de espuma negra. Bajo ella hay instrucciones y varias tarjetas. Por último, está el estuche ovalado y negro con cremallera, que contiene el resto de accesorios. En resumen:

 

  • Las dos cápsulas D13.
  • 1 cable 0.05mm * 216 hilos de cobre de alta pureza, clavija de 4.4mm balanceada y conectores de 2Pin 0.78mm.
  • 2 boquillas doradas intercambiables.
  • 3 pares de tips de silicona negra.
  • 3 pares de tips de silicona blanca.
  • 1 catálogo de productos de la marca.
  • Manual de instrucciones.
  • Certificado de producto.
  • Tarjeta de garantía
  • Librito de garantía.
  • Estuche con cremallera.

 

El estuche ovalado ya se ha convertido en clásico de marca. Es robusto y muy agradable para transportar. Se agradece este accesorio, porque otras marcas están dejando de usar este tipo de estuche para introducir saquitos de tela que no cumplen la función principal de protección. Además, posee una pequeña rejilla para poder guardar las boquillas con seguridad. Por lo demás, dos juegos de tips suficientes, un buen cable de cobre y la documentación habitual. Bastante aceptable.

 

 

Construcción y Diseño

 

Puede parecer que en el mundo de los IEMS ya se han visto muchas formas y a mí me gustan las formas clásicas semi-custom. Pero me considero abierto a cualquier diseño que sea eficaz. Y Letshuoer lo ha conseguido con los D13. La cápsula es un disco ancho de aluminio, que puede ser elegido en dos colores: gris oscuro y azul. Adosado a él hay un cilindro que contiene la conexión de 2Pin 0.78mm, en el interior de una pieza de plástico traslúcido que sobresale por la cara interna del mismo, para indicar, con una letra, el canal, además de con su color rojo o azul. La cara interna de las cápsulas posee una boquilla alargada e inclinada. Es básicamente un cilindro de dos diámetros, uno central y menor, otro en el borde, que es la boquilla intercambiable. En el centro de esta cara interna ya tres orificios, el central es ovalado. En el borde del disco, en letras blancas puede leerse la marca, el modelo y “207”. La cara externa no es plana, sino que monta un disco superficial que es del mis color, en el centro. En él hay tres surcos rojos, en forma de semicírculo, cuya longitud disminuye conforme éstos se acercan al centro. Y en él, una muesca en forma de sonrisa smiley. Sin duda, se trata de un diseño que puede recordar a otros IEMS, pero que la marca se ha encargado de darle un toque distintivo y diferencial.
El cable, en esta ocasión, está formado por 4 hebras, en total son 216 hilos de 0.05mm de cobre de alta pureza. Su color es cobrizo oscuro. La clavija es clásica de 4.4mm chapada en oro, con una cubierta cilíndrica, con la marca escrita alrededor, en letras blancas. Posee un anillo con relieve para un mejor agarre. Su color está a juego con la cápsula. La pieza divisora es un cilindro simple, al igual que los conectores de 2Pin, que tan solo tienen una anilla rebajada y un disco de plástico de color igual que el que contiene la hembras de 2Pin de las cápsulas. Posee recubrimiento plástico transparente para dar forma sobre oreja al cable. Por último, el pasador es un pequeño, pero eficaz cilindro de plástico traslúcido.
Como he comentado, las boquillas son intercambiables y se enroscan en el cuerpo de los IEMS. Hay 2, una posee la rejilla dorada, con la que se consigue una afinación más aguda. La otra es plateada y el sonido que produce es más matizado, con más graves.
En resumen, un diseño bueno, elegante y muy, muy eficaz.

 

 

Ajuste y Ergonomía

 

Anteriormente, he destacado la eficacia del diseño y eso es algo que se nota tanto en el ajuste, como en la ergonomía. Las cápsulas son medianas y encajan muy bien. Una vez insertadas, sobresalen muy poco y el cable se ajusta muy bien por detrás de la orejas. Las boquillas poseen una inclinación muy bien diseñada y se acoplan sin problemas a mis conductos auditivos. La inserción puede llegar a ser media, aunque también superficial. Las partes de la cápsula no rozan con mis oídos y se mantienen flotando, aunque muy estáticas. El conjunto que forman con el cable sobre oreja permite que la rotación sea mínima, el ajuste es duradero y el peso es muy bajo, pese a ser de metálicas. Un gran diseño para un gran ajuste y mejor ergonomía.

 

 

Sonido

 

Perfil

 

El perfil de los D13 tiene una ligera tendencia hacia una w minúscula, que puede ser más proyectada, según la boquilla que se use. La boquilla dorada, rebaja sutilmente los graves, emancipa los medios-altos a la altura de los 2kHz y sube los agudos ligeramente para acabar a la par con el filtro Silver, en la zona de aire. En un principio, como amante de los graves, suelo usar los filtros de graves y, en primera instancia, me gustaron mucho. Por contra, mi sensación inicial con el filtro dorado fue que lo encontré algo descontrolado. Así que realicé todo el burning con el filtro plateado. Pero cuando éste acabó, volví al filtro dorado y me di cuenta que su afinación era más completa y equilibrada. Con el filtro de graves el perfil es suave, quizás demasiado, desde los medios en adelante. Totalmente seguros, pero con poco brillo. La vuelta a la boquilla dorada trajo luz, mejor detalle, chispa, mientras que la pérdida de graves es insignificante, habida cuenta que los Letshuoer D13 con su filtro DLC de 13mm, son un verdadero portento en la zona baja. No considero que sean para bass-heads, pero poseen una descarada potencia no exenta de calidad y grandes habilidades técnicas. Lo que viene siendo un gran driver dinámico moderno, con un punto de excitación y diversión en graves.
Para las siguientes impresiones me he centrado en la boquilla dorada.

 

 

Graves

 

Es innegable que los Letshuoer D13 se disfrutan desde la zona baja. En el momento que se reproducen las LFO uno se da cuenta del poder que posee este driver para ejecutar el rango inferior. Destaca su vibrante textura y rugosidad, de tal manera que dichas ondas se vuelven perceptibles a nuestros oídos. Así es, los graves de los D13 son del tipo que se sienten en la piel de nuestro oído interno, mientras que su textura avanza a través del canal auditivo, hasta que el golpeo explota contra nuestros tímpanos. El subgrave es como un susurro persistente, cuyo rumor no cesa, se encuentra en el límite audible y sensorial, generando una profundidad abisal, plena, natural y orgánica. Sigo manteniendo que los graves deben ser reproducidos por drivers dinámicos y los D13 son el paradigma de esta afirmación.
Tras el énfasis en el subgrave, el medio grave es adecuado, la zona progresa descendiendo suavemente hacia los medios, consiguiendo que el rango sea pleno, sin perder densidad y manteniendo limpia la transición. Técnicamente notable, la velocidad de ejecución se acelera con el paso de las frecuencias, ganando agilidad a medida que se acerca al rango central. El golpeo se vuelve más conciso, se pierde trascendencia sensorial, se gana en sequedad y el decaimiento es más efímero. Sin embargo, la textura sigue siendo reconocible en toda la franja y es algo que añade naturalidad y una sensación orgánica/analógica que eleva el atractivo global de la zona, comparativamente hablando contra otros IEMS de precio similar. En resumidas cuentas, los graves de los D13 son los culpables de que éstos se queden puestos en mis oídos durante mucho tiempo, ayudados por su gran ergonomía. La afinación, el timbre, la textura, el poder, la sonoridad y las cualidades técnicas de los graves, hacen que los D13 entren en mi zona de disfrute personal de manera muy adecuada, alcanzando el favor de mi sonrisa y elevando a placer la escucha de mi colección de música electrónica. Han acertado de pleno.

 

 

Medios

 

Si hay algo que me gusta casi tanto como los graves son los medios. Es por eso que no concibo un buen sonido si no existe representación del rango central. Pero, en realidad, todas las franjas son importantes, porque tampoco veo lógica una música sin detalles, ni brillo. Queda claro que si se desea enfatizar una franja es posible. Pero lo más complicado es encontrar un equilibrio en todo el rango audible. No es que los D13 sean un paradigma de ese equilibrio o planitud, pero no queda muy lejos de un perfil aceptable en este sentido, pero con algo más que matices. Los graves son una prueba de ello y también los medios. Si nos atenemos a las gráficas el D13, éste se mueve en torno a una variación de 10dB entre 20Hz y los 10kHz, el rango donde se concentra la mayor información musical. ¿Y eso es mucho? Cuantitativamente sí, pero auditivamente realmente no. En ningún caso se trata de un perfil desequilibrado o polarizado, sino que los D13 poseen una curva suave y armoniosa, que puede variarse con precisión gracias a los filtros. Uno aporta chispa añadiendo un poco de ganancia de pabellón y primeros agudos, el otro alisa esta parte y excita con sutileza los graves. El equilibrio se gana o se pierde según sea la audiencia. A mi juicio, podría definir la afinación como un conjunto de sensaciones y un repunte en algunas frecuencias clave puede suponer un éxito. Y así ha sido aquí. Siguiendo la estela de un perfil ejemplar como el de los S12, Letshuoer ha querido seguir el patrón por medio de un sonido mucho más tradicional, como el producido por un driver dinámico y asumir la capacidad técnica, gracias a las nuevas generaciones de materiales, que hacen posible que este tipo de drivers no pierdan la partida ante las nuevas tecnologías. En donde se puede, se ha añadido un poco más de salsa y en donde no, pues nada. Así es como los medios se describen. La transición entre los graves y el rango central es suave, sin prisa pero sin pausa. El hundimiento es relativo, si la música presenta graves, su presencia más estelar puede enviar las voces a un segundo plano. Es aquí cuando la técnica mejorada de un gran driver dinámico sirve para recuperar detalles y conseguir una presentación compartida, en lugar de una mezcla diluida. En este sentido, la convivencia es respetuosa, aunque todo el mundo sabe quién es el hermano mayor, se trata de una buena familia y siempre que se pueda, se destacará a los pequeños de la casa. Y esto sucede cuando la música es más centrada, con menos graves. El rango vocal posee una notable representación, tanto los matices como los detalles pueden ser percibidos. No se aprecia desprecio o ninguneo sobre el rango central, tan solo que su presencia no posee el plano presencial de los graves más profundos. Y, en realidad, esto solo sucede puntualmente en la primera mitad, porque en la segunda parte, vuelve el protagonismo, pero controlado. Quisiera decir que el punto de excitación elegido es crítico y sé que en otros auriculares ha fallado. Aquí puedo afirmar con seguridad que ha sido un acierto, así que la elección ha sido sabia. El resultado es un énfasis mesurado, que puede ser elegido por el usuario, para añadir vivacidad, claridad, excitación, chispa, brillo, luminosidad y claridad. Aunque también se puede elegir sosiego y mesura para ganar en control y disipar asperezas. Yo me quedo con la chispa ¡quién lo diría! Y aplaudo cómo se conjuga un rango que varía de suave a excitado, pero nunca carente de información, vivacidad, color y, porqué no, naturalidad. Queda claro que puede existir un favor hacia las voces femeninas y las guitarras, pero hay plenitud suficiente para engrosar las voces masculinas. Y, como he dicho antes, calidad técnica para enriquecer tanto instrumentos, como voces, además de añadir textura.
Para acabar, diría que el rango medio no es fundamental, pero tampoco es una comparsa y además posee un juego que permite un aderezo bien pensado, que permite corregir aspectos o potenciarlos, según la música que se desee escuchar.

 

 

Agudos

 

No se trata de una zona alta clásica y eso es algo que me gusta. Los D13 se alejan de una curva en V y se acercan a la propuesta planar de los S12 de añadir planitud a los agudos y estirarlos con delicadeza. Quizás el driver dinámico no aguante el tipo hasta el punto de la nueva tecnología, pero es cierto que consigue un representación natural y muy completa de los agudos. Primero, parten de una elevación confortable que añade seguridad, sin perder presencia. Y vuelvo a repetir, en el punto adecuado. Y si no es así, para eso están los filtros. Segundo, no existe zona de control como tal. De esta forma, no hay recorte de frecuencias, sino una exposición más realista. Así es como se consigue un brillo mesurado, pero también más completo. Las notas altas no son ultra finas, sino que poseen cierto cuerpo, pero con una excitación que puede variar entre agradable hasta vívida. De nuevo, el nivel informativo es muy importante: al presentar un rango más liso, la información no se omite y el resultado es más realista, incluso orgánico y chispeante. Tercero, la exposición descendiente ayuda a limitar las sibilancias. O eso, o el filtro Silver, para oídos delicados en este sentido. Por último, la zona de aire es donde se atisba el límite del driver. Pero ¡Oye, que no estamos tan mal! En resumen, pienso que los agudos son bastante disfrutables, poseen la calidad que atesora el resto de rangos y la extensión necesaria para representar la música con claridad, realismo, detalle y capacidad armónica, generando un timbre agradable y muy cercano al objetivo.

 

 

Escena, Separación

 

Podría definir la escena de los D13 como bastante agradable. No siento que sea promedio, aunque tampoco espectacular. Los detalles salpicados acercan los elementos, pero existe un notable nivel de profundidad y lateralidad. No existe una sensación fuera de la cabeza, ni tampoco demasiado envolvente. Pero hay el suficiente aire para generar una imagen realista, sosegada, separada y con la suficiente relación entre dispersión y orden para sonar atractivo, natural y moderadamente expansiva. A todo esto, ayuda el buen nivel técnico para ofrecer una importante resolución y definición, lo que permite unas notas y detalles finos, además de un espacio sensible entre ellos. De esta forma, la separación es apreciable y se aleja cualquier atisbo de congestión, ofreciendo un posicionamiento ordenado, natural, aunque no muy pronunciado o enfocado. Los D13 son eficaces en este sentido, nada superior, pero ofrecen algo más de lo que se les podría pedir por su rango de precios.

 

 

Comparaciones

 

Letshuoer S12

 

En mi web de SquigLink no tengo ninguna curva de referencia. Pero creo que ya comenté en la reseña de los S12, que su respuesta de frecuencia se parecería mucho a dicha referencia. Quizás mi curva preferida sería algo más plana. Sin embargo, también acabé concluyendo que pese a mi preferencia por dicha curva, los S12 tenían margen de mejora. Y, en cierta medida, los D13 traen algo de esas mejoras. Primero, la sonoridad y calidad de los graves dinámicos. Todavía prefiero el timbre, color y textura procedente de los drivers clásicos. También es cierto que poseen menos medios-graves, añadiendo limpieza a la primera mitad del sonido. Otro punto a favor es esa chispa en los medios-altos, con la que consigue más brillo y luminosidad, además de “engañar” al oyente con algo más de detalle explícito. Por último, donde no llegan los DD es en la zona alta y es aquí donde la extensión hasta la zona de aire supera a un buen afinado y estirado driver dinámico. Como ya he comentado en el apartado de agudos del S13, lo mejor es que su afinación en esta zona se parece y conseguirlo no ha tenido que ser fácil, cuando realmente el resultado es muy bueno.
A nivel físico parece que los S12 son ligeramente más pesados que los D13. Su cable es más grueso y está chapado en plata. El cable de los D13 es de cobre y es más delgado. La ergonomía, pese a que no es mala en los S12, en superior en los D13. Los S12 se asientan más en el pabellón. Pero tanto el sutil menor peso y la forma más pequeña y redonda hace que los D13 se ajusten mejor a mi morfología
Dejamos de lado las consideraciones gráficas y volvemos a mis percepciones sonoras. Para la comparación he usado el filtro dorado en los D13. Los graves de los S12 se sienten más grandes, presentes y extendidos hacia los medios. Los D13, más enfocados en los subgraves, liberan masa y se sienten más despejados. En los S12 el grave es más pesado, también más completo. Pero prefiero la agilidad del D13, su color y su textura.
En la zona media las diferencias son grandes con el filtro dorado, mientras que se igualan con el filtro plateado. Pero volviendo a la referencia dorada, la primera impresión es que los D13 poseen más luz y claridad, dando una sensación de mayor separación, incluso detalle. El sonido es más sosegado, relajado en los S12, los medios-bajos poseen más cuerpo y también más densidad. Los medios son más finos en los D13 y, en especial, los medios-altos. Se nota la excitación de dicha zona en los D13, que puede ser tamizada cambiando el filtro. Queda claro que cambia el timbre y el gusto individual hará que la balanza vire hacia un lado u otro.
En los agudos también se aprecian diferencias. La sonoridad es distinta, pese a que la presentación inicial es similar. Luego, la ejecución, el timbre, el decaimiento hace el resto. Aquí es donde los S12 demuestran su poderío, aunque también están más presentes en las zonas más altas. También mejoran la sensación de aire.
Ninguno de los dos IEMS son especialistas en detalle. La resolución del S12 es buena, pero los D13 también generan una buena sensación de definición, que puede llegar a ser ficticia por su afinación más excitada. Pero ahí están esos detalles fruto de esa mejor claridad. A nivel de escena es algo similar, el sonido más denso de los S12 ofrece un muro más grande, un sonido más amplio en general. Su imagen ovalada tiene más altura y se extiende mejor lateralmente. Los D13, con su mejor claridad parecen presentar un sonido menos cohesionado y con más hueco entre notas, mejorando la sensación de separación y de fondo más oscuro.
Los S12 siguen siendo buenos, pero los D13 son una alternativa dinámica que no les va a la zaga por menos precio, siendo mucho más fáciles de mover, con mejor ergonomía y un rendimiento que puede ser superior en algunas zonas. Un gran trabajo.

 

 

Conclusión

 

Pienso que los Letshuoer D13 tenían una papeleta muy difícil de cumplir: ser el sucesor de los aclamados S12. Y debo reconocer que la marca lo ha hecho muy bien. A mi juicio, los D13 tienen una ergonomía superior, son más ligeros y añaden un par de filtros que matizan el sonido en dos puntos críticos, para abarcar más adeptos. Mi opinión es que para garantizar cierto éxito, los D13 no se desvían mucho de la curva en w suave marcada por los S12 y pienso que se han basado en ellos para su afinación, aunque con un par de retoques: uno es más sutil y otro un poco más pronunciado. En general, han conseguido una gran zona baja, más enfatizada en los subgraves, añadiendo mayor limpieza en el rango inferior y una transición más suave y fina. Con el driver dinámico han ganado en textura y en presión sonora durante el golpeo. El sonido es más fino en los medios, también más luminoso, dando una sensación mayor de claridad y vivacidad. El timbre se plantea así, pero sigue estando en el lado natural/orgánico. En la zona alta el trabajo es muy bueno y se nota que Letshuoer ha querido estirar el driver dinámico como si se tratara de los S12. No lo ha conseguido, está claro que el driver planar tiene mayor alcance en este sentido. Pero la afinación es también muy buena, bastante lineal, con una representación completa, sin zona de control, pero bien mesurada y sin perder ese cariz suave, pero presente. De esta forma los agudos son realistas y extendidos. No se trata de un prodigio en el detalle, resolución, escena, posicionamiento y demás cuestiones técnicas y representativas, pero tampoco tiene nada que envidiar a la competencia directa. Por último, posee una gran sensibilidad y asociado al gran factor diversión, versatilidad, ergonomía y peso, se convierte en unos IEMS para uso diario muy, muy apreciables. En definitiva, pienso que son unos buenos todo terrenos muy atractivos, se mire por donde se miren.

 

 

Fuentes Usadas Durante el Análisis

 

  • TempoTec Variations V6.
  • Hidizs AP80 PRO-X Red Copper Limited Edition.
  • Burson Audio Playmate.
  • xDuoo XD05 BAL.
  • Earmen Colibri.

 

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