Yanyin Aladdin Review

El Genio Dentro De La Cápsula Maravillosa

 

Yanyin Aladdin English Review

 

Valoración

 

Construcción y Diseño
91
Ajuste/Ergonomía
89
Accesorios
60
Graves
91
Medios
92
Agudos
87
Separación
91
Escena
92
Calidad/Precio
94

 

Pros

 

  • Una de las mejores afinaciones suaves, naturales y coherentes del mercado en su rango de precios.
  • Muy buen timbre.
  • Graves muy rápidos y resolutivos, con énfasis en el subgrave.
  • Excelente capacidad de estratificación, lateralidad y recreación de planos.
  • Buenas propiedades técnicas, representación de matices a nivel macro, capacidad de resolución, distancia entre elementos y separación.
  • Gran imagen, escena aireada y posicionamiento preciso.
  • Buen aislamiento pasivo.

 

Contras

 

  • Los accesorios son limitados para el precio pagado, no tienen caja rígida de transporte.
  • La suavidad de sus agudos no los hace adecuados para aquellos que les guste el brillo y la chispa.
  • Los graves tienen una superficie lisa, no muy descriptiva.

 

Enlace de Compra

 

https://penonaudio.com/yanyin-aladdin.html

 

Enlace a la Tienda

 

https://penonaudio.com/

 

Introducción

 

Como suele ser habitual, ante una nueva marca suelo recurrir a los buscadores de internet para obtener algo de información. Pero en esta ocasión no he encontrado mucho y tampoco hay más información en la caja, aparte de la dirección y de la empresa que lo produce (Fuzhou Yanyin Technology Co., Ltd.). Por lo demás, parece que se trata de una marca creada recientemente (2020), cuyos fundadores son expertos que se han unido para crear un nuevo proyecto. Y lo que se desprende con este modelo Aladdin es que así es: claramente sus afinadores y diseñadores son personas muy competentes y con mucha experiencia, no se llega a crear unos IEMS como estos, de la noche a la mañana.
Volviendo al producto en sí, los Aladdin son unos IEMS híbridos que tienen un driver dinámico y tres drivers balanced armature. Poseen un sistema de conductos independientes para la baja frecuencia, para la media/alta y para la ultra alta, con la intención de reducir la distorsión armónica y la resonancia, permitiendo que el sonido pueda llegar a los oídos de la manera más pura posible y sin perdidas. También monta un crossover de tres vías, cuidadosamente diseñado, con resistencias y condensadores especialmente dedicados. La cápsula está construida con resina de grado médico, que tiene un patrón fluido en tonos negros y plateados. Su forma ha sido creada en base a una gran multitud de patrones reales, para crear una forma más agradable al público más extenso. Por último el cable usado es de cobre puro chapado en plata con estructura coaxial, para reducir las interferencias. Realmente, parece que todo esto funciona muy bien y gracias a una gran afinación, los Yanyin Aladdin prometen mucho, pero parece que son capaces de dar más aun… Veamos todo su potencial a continuación.

 

 

Especificaciones

 

  • Tipo de Drivers: 1 Driver dinámico de bio-diafragma de 9.2mm + 3 drivers BA.
  • Respuesta de Frecuencia: 5Hz-22kHz
  • Sensibilidad: 108dB
  • Impedancia: 10Ω
  • Material: carcasa de resina médica para auriculares.
  • Cable: cable audiófilo de baja pérdida de 2 hebras chapado en plata.
  • Conector Jack: 3.5 mm chapada en oro.
  • Tipo de Conexión de la Cápsula: 2Pin 0.78mm

 

 

Presentación y Contenido

 

Los Yanyin Aladdin vienen en una caja eminentemente blanca, cuyas medidas son 213x123x54mm. La práctica totalidad de las letras están escritas con tinta plateada, en chino y en inglés. En la esquina superior izquierda está el logo de la marca y en la derecha el nombre del modelo. En el centro hay una foto realista con los IEMS con el cable. Cabe destacar que la cara externa es más clara y tanto el logo como el nombre del modelo, se ven más resaltados que en la realidad. La cápsula también es negra, mientras que la revisada sigue el patrón gris fluido, pero mucho más arenado. En la parte inferior hay una pequeña descripción del modelo en ambos idiomas. En la cara trasera hay un despiece de la cápsula (solo en chino). La dirección de la empresa, un código QR y otros códigos lineales. El código QR tiene un enlace a WeChat. Tras retirar el cartoncillo exterior se da paso a una caja opaca y mate, totalmente oscura, con el logo inscrito en negro brillante. Una abierta la caja, en el dorso de la tapa, puede leerse una descripción del modelo, en chino e inglés. En el interior hay un gran molde de espuma que protege a los IEMS con su cable y a 6 pares de tips de silicona. Tras retirarlos, son dos partes, se accede a un nuevo nivel de espuma, que contienen una caja también oscura, en el están el resto de accesorios. En resumen:

 

  • Las dos cápsulas.
  • Un cable de cobre chapado en plata, con jack de 3.5mm SE y conectores 2Pin de 0.78mm.
  • 6 pares de tips de silicona negra, tamaños SxMxL. Los dos juegos son iguales.
  • Una bolsa de piel azul.
  • Una tarjeta VIP.
  • Una tarjeta de control de calidad.
  • Una tarjeta de garantía.
  • Manual del producto.

 

La caja es un poco grande para el contenido. El juego de tips es repetitivo, poco variado, no trae tips de foam. La bolsa de piel es pequeña y al no ser rígida, no protege lo suficiente. Encuentro que la calidad y cantidad de los accesorios no está a la altura del precio ni del sonido de los Aladdin.

 

 

Construcción y Diseño

 

Las cápsulas han sido construidas en resina de grado médico. La forma exterior se asemeja al continente africano y la cápsula posee un diseño semi-custom muy redondeado, ergonómico y agradable.
La cara externa sigue un patrón fluido de color negro con vetas grises. Se percibe una ligera mezcla con purpurina fina de cada color en dicha cara. En la cápsula derecha, en el centro de dicha cara exterior, se puede observar el logo de la marca, construido con filamentos plateados. Mientras, en la otra cápsula y con la misma construcción, puede leerse el nombre del modelo: “Aladdin”. La cara interna no sigue el patrón fluido, sino que su color es una mezcla entre gris oscuro fluido, pero uniforme, con purpurina más clara, que resalta el brillo de los IEMS.
En el borde puede verse la conexión dorada de dos pines, completamente integrada en el cuerpo de las cápsulas, pero una placa de plástico traslúcido. Girando la esquina contigua a dichos conectores hay un orificio tapado con una rejilla, que está rodeada de un aro de plástico rojo, para el lado derecho, azul para el izquierdo. Un poco más arriba puede leerse “Aladdin 103W-027”, en letras doradas y en dos líneas. Como he comentado, todas las curvas son muy redondeadas y la cara interna presenta la ya clásica forma que encaja los IEMS en el canal auditivo y en la concha.
Las boquillas son completamente metálicas y de ese mismo color. Están protegidas por una rejilla tupida y también metálica. Su altura aproximada es de 4.5mm y el diámetro 5.2mm. En la mitad hay un pequeño borde biselado, que permite anclar las tips con mayor seguridad.
El cable tiene dos hebras de cobre de alta pureza, chapado en plata. Se trata de un cable audófilo de baja pérdida. El recubrimiento de cada hebra es plástico transparente, que permite ver el color de la plata. Los conectores son de 2Pin 0.78mm externos. Dichos pines están montados sobre una placa de plástico, rojo para el lado derecho, transparente para el lado izquierdo. La funda del conector es un cilindro plateado metálico, con dos anillos marcados y un pequeño bisel en el extremo junto al cable. El cable que sale de él está protegido por una funda semirígida que le da la forma sobre oreja. La pieza divisora es un pequeño cilindro plateado y metálico, a juego con el resto de conectores. El pasador es un cilindro de plástico traslúcido más pequeño. La funda del conector Jack dorado de 3.5mm SE, también es un cilindro plateado metálico. Tiene tres anillos marcados, dos en el borde junto al cable y otro cerca del conector jack. Una funda de plástico protege la salida del cable. Existe una tira de velcro gris, con el logo de la marca en blanco, que permite recoger el cable.
Internamente, usan 4 drivers, un driver dinámico con bio-diafragma de 9.2mm y 3 drivers BA, cuya construcción o marca, no he logrado encontrar. También se usa un divisor de frecuencias de tres vías construidos con resistencias y condensadores importados especialmente. En la introducción se ha comentado que existe un sistema de conductos independientes, conectados a los drivers, para la baja frecuencia, para la media/alta y para la ultra alta, con la intención de reducir la distorsión armónica y la resonancia
Es innegable la belleza de las cápsulas y el nivel de la construcción. Es sencillo pensar que el metal es un material más robusto, pero la comodidad y las formas que se pueden conseguir con la resina, asociadas a sus ventajas (peso, calidez, suavidad, etc), hacen que su uso, durabilidad y desempeño, esté a una gran altura. Y es muy normal que se use en cápsulas de IEMS de alta gama.
Quizás, el único punto a reseñar sea el tamaño de las boquillas, algo cortas.
El cable, pese a que el del modelo reseñado es SE, parece que puede conseguirse con otro tipo de conectores balanceados.
Por otro lado, la tecnología usada para el diseño del interior de los IEMS, es acorde con la calidad del sonido final del conjunto.

 

 

Ajuste y Ergonomía

 

El ajuste es tan bueno como la mayoría de cápsulas semi-custom. El tamaño de la boquilla permite una inserción superficial, incluso algo más allá, pero debido a su diámetro, dependerá de cada uno. Con mi morfología no es ningún problema, pero se queda en esa zona más externa. Aunque su encaje es muy oclusivo, consiguiendo un elevado nivel de aislamiento, por encima de muchos de sus rivales. Quizás sean los IEMS que poseo con mayor aislamiento con este tipo de ajuste. No queda duda que el nivel de sellado que se consigue es tan bueno, que el movimiento de las cápsulas es mínimo, siendo genial para usarlos en la calle, andando, realizando tareas en casa, en la oficina, etc.

 

 

Sonido

 

Perfil

 

El perfil de los Yanyin Aladdin se podría calificar como una suave w minúscula. Posee un punto elevado de subgrave que decrece en intensidad con relativa rapidez, pero con una pendiente ligera. Esto es así porque toda su curva es muy balanceada y suave. El resto del perfil se alza o decae centrándose en una franja estrecha de dB. Esto da una idea de lo equilibrado de su perfil, en el cual no cabe ningún ápice de picos, ni sobresalto alguno. Tanto el balance, como el equilibro, la naturalidad, la suavidad y la dulzura, generan una sensación sedosa, aterciopelada y melosa permanente, que convierten a los Aladdin en uno de los IEMS con un perfil más agradable, a la vez que completos, detallados y explícitos de mi colección. Sin duda, la afinación es uno de los puntos fuertes de este modelo, algo que permite un uso continuado y largo, tan suave y agradable, que incluso invita a subir el volumen, sin que nada suene estridente o fuera de lugar. Un verdadero lujo.

 

 

Graves

 

Mi mayor temor cuando pruebo cualquier auricular, es que me encuentre un modelo de graves ligeros, porque si así es, ya puede ser muy bueno en el resto de rangos, para que pueda disfrutar de ellos. Y los Aladdin no son el caso. El preciso énfasis en el subgrave y el posterior tratamiento de la zona media del rango bajo, genera el suficiente poder para satisfacerme plenamente. Pese a que me gustan los graves, no podría pedir ni un solo dB más, en cualquier parte del rango inferior de estos Yanyin, tras escuchar y evaluar cómo suena esta franja. Esta estupenda afinación tiene la virtud de aislar los graves del resto de rangos, sin que éstos suenen apáticos, abandonados, alejados o desplazados. Aquí puedo ver que existe un gran nivel técnico, una conjugación entre el driver dinámico y el divisor de frecuencias, que denota un excelente trabajo para generar esa distancia entre los elementos del rango medio y el rango bajo, pero sin perder la cohesión, ni la continuidad musical entre ellos. De esta forma los Aladdin mezclan tecnicismo con armonía, en una zona inferior que tiene la mayoría de las cosas que un bass-lover puede demandar de unos IEMS. El sonido es profundo, ancho, espacioso y separado; las notas y los golpes son rápidos, se puede contemplar el decaimiento y la recuperación en todo su recorrido. Lo único que puedo echar de menos es una textura algo más rugosa, que aporte una sensación más bruta y cruda, un punto de mayor visceralidad. Pero no es el caso, ya que estos Yanyin son eminentemente dulces y sedosos y eso es algo que limita esa textura más descriptiva y perfilada, convirtiéndola en otra más aterciopelada y delicada. El resultado es un grave más fluido, que es capaz de deslizarse por detrás de las voces y del rango medio, en general, pero sin perder capacidad de respuesta, protagonismo o habilidad para representar las notas individualmente, además de excelentemente detalladas. En ningún caso el grave se camufla o se ofusca. Cuando es protagonista, aparece con gran presencia, autoridad y precisión. Pero cuando hay más elementos pertenecientes al rango medio o alto, es cuando los graves sacan a relucir su habilidad para recrear distintos planos, navegando por las profundidades y los laterales de la escena, ensanchando la imagen, pero sin perder definición, detalle, textura o golpeo, ni tan siquiera representación. De este modo, las líneas de bajo nunca quedarán diluidas ante voces preferentes o instrumentos solistas. Y eso es algo que permite seguir a los graves, sin que éstos se pierdan por superposición del resto de notas. Y esto no es algo que esté al alcance de muchos IEMS. Sorprendente a la vez que maravilloso.
Y, por supuesto, toca hablar del timbre, de la dinámica y de la sensación orgánica y, casi , analógica que posee esta franja. Y qué puedo decir que no os podáis imaginar ya… Porque sería repetitivo y redundante, ya que tendré que volver a escribirlo para el resto de rangos. Así que será mejor empezar. Encuentro el timbre de la zona baja ligeramente cálido, pero con gran precisión. El rango dinámico se siente expandido por la capacidad de los IEMS para generar profundidad y lateralidad, así como una sensación muy horizontal del estéreo. La zona baja no solo se expande frontalmente, sino que se extiende hacia ambos lados generando una gran sensación envolvente. De esta forma, la separación de los elementos es grande, tanto en espacio, como en presencia. Los puntos débiles y los más fuertes se ubican con gran precisión y separación entre ellos, pero sin pérdidas, ni omisiones. Esta representación de la dinámica queda más expuesta mientras mejor es la fuente, dando una idea de que, potencialmente, estamos ante unos IEMS de una categoría excelente para su precio.

 

 

Medios

 

Como diría cualquier presentador que augura un gran espectáculo, los medios son para decir: ¡Pasen y vean! Más bien sería: pasen y escuchen. Pero aquí, para ser riguroso, tengo que escribir: pasen y lean.
No considero a los Aladdin unos IEMS mid-céntricos, porque de esta forma, estaría infravalorando el resto de rangos y ya han leído que los graves no son cualquier cosa. No obstante, está claro que la afinación favorece que la franja media florezca de una manera más exuberante, reluciente y representativa, que las bandas laterales. No se trata de un “abran paso a la zona media”. El sonido sigue su patrón cohesivo, armonioso, dulce y musical. De ahí que su representación sea siempre respetuosa, pero resulta complicado no destacar tanta profusión como la existente. Y no me entiendan mal, dicho protagonismo no es por presencia pura, sino claramente por calidad, habilidad, naturalidad y capacidades técnicas, sin olvidar la dulzura y la armonía existente en todo el sonido. Una de las cosas que más me sorprenden de este rango, es la habilidad de los drivers BA para representar un sonido tan real y natural, como suave y detallado. Resulta difícil explicar que se traten de unos drivers, cuyo nombre no he encontrado, pero con una calidad tan alta, como para destacarlos por encima de su precio. Sin embargo así es, de nuevo ese divisor de frecuencias de tres vías tendrá algo que ver, a la hora de equilibrar un sonido tan agradable, pero reluciente a su vez. Ese esplendor se muestra de una manera redonda, representado por un cuerpo delicado, no demasiado grande, ni muy poderoso, sino adecuado, equilibrado y respetuoso con el resto. Si fuera más denso, pienso que resultaría opresivo para los demás elementos. Pero, por suerte, no es así. De esta forma, las voces se dibujan cercanas, anchas, aunque con un grosor medio y sensible, que permite extender su desarrollo, adornándolo con todos sus detalles reales. Es aquí donde la dinámica vuelve a relucir, en como las fundamentales y sus armónicos se sienten representados, mientras son acompañados por matices naturales, aunque evidentes. Se trata de esa habilidad de unos BA que convierten en real, unos aspectos técnicos que suenan naturales, puros y armoniosos, desde los más diminutos a los más grandes. El nivel de estratificación que ya destaqué en los graves, aquí se vuelve superior y más próximo, llegando a ser más evidente y perceptible. De esta forma y nuevamente, estos Yanyin poseen una destreza especial para destacar elementos solistas y luego mezclarlos sin que pierdan su protagonismo inicial. Así es como tanto las piezas simples y de pocos instrumentos sobresalen en su recreación, como aquellos pasajes mucho más complejos, densos o recargados, también son reproducidos con igual o superior aptitud y competencia. Esta es la clase de dinámica de la que hablo, capaz de llenar la imagen cuando hay pocos elementos, con detalles, matices y aire, mostrando profundidad, altura y separación, así como para expandir pasajes mucho más complicados y barrocos. Pura delicia mezclada con habilidad técnica y dinámica.

 

 

Agudos

 

Tanta armonía, dulzura, seda y melosidad tiene un coste en la zona alta. Queda claro que hay un control preciso en la energía desarrollada por los agudos. Se trata del compromiso adoptado en esta aterciopelada afinación. Yanyin a optado por alisar la respuesta alta en lugar de explotarla en presencia. Pero con una madurez digna de elogio. Queda claro que no se trata de unos IEMS brillantes, sino más bien matizados. No se atisba oscuridad, ni se trata de uno de sus atributos perceptibles, pero no puedo negar que existe calidez y tranquilidad en el sonido. Los agudos nunca son penetrantes, así como la parte superior de los medios tampoco lo es. El crujir se siente suave, como no podía ser de otra manera, pero el rango goza de muy buena extensión y una destacable nivel de aire. Su linealidad genera dicho grado de extensión y no existen oquedades que representen un timbre erróneo. Tampoco hay rastro de sonido metálico. Por descontado que el control de esta zona no perjudica en absoluto el nivel de detalle, ni la reproducción de las notas altas. No se trata de enfatizar agudos para ganar matices, no estamos en un nivel principiante, sino superior, en donde los tecnicismos se representan por habilidad, calidad y no por presencia. Es aquí donde la naturalidad y la capacidad de los BA vuelve a resurgir: todas las notas altas están sobradamente representadas, todas ellas se sienten y se perciben, acompañando al sonido, mostrándose cuando son necesarias y ocupando el espacio que deben, para no desentonar dentro de ese equilibrio armonioso.
Huelga decir que no hay rastro de sibilancias, pero elementos como los platillos o las eses de las cantantes, tienen su final mágico y no es lo anteriormente citado. Es una habilidad al alcance de pocos. Y es la naturalidad, delicada y equilibrada, pero bien representada, audible y nunca omitida. El control no es omisión, ni la presencia tampoco es énfasis y éste es un gran ejemplo.

 

 

Escena, Separación

 

No he podido dejar de hablar de la amplitud de la escena, de la lateralidad del sonido, de su profundidad, incluso de su altura, capacidad expansiva y envolvente, a la hora de describir los rangos. Y es que el sonido de los Aladdin no se explica si no se comentan dichas habilidades. Hay que destacar la capacidad de estratificación, la aptitud para recrear planos y líneas de graves, la destreza para enviar elementos a distintos niveles y posiciones, la idoneidad de la distribución del estéreo, de la horizontalidad de algunos elementos y su oposición a ambos lados. La escena no se presenta tridimensionalmente etérea, sino que aboga más por ocupar un espacio más real, aunque sin duda, amplio. Existe sensación holográfica, pero no forzada, al igual que la impresión envolvente es muy coherente, más propia de una sala estéreo bien acondicionada, que de un sonido multipista típico de una sala de cine. Cuando una imagen se reconstruye de manera acorde a la realidad, no hace falta más que un buen estéreo. Y es lo que hacen estos Yanyin. Y todo esto, también es gracias a una gran separación, a una distancia esférica, a una excelente sensación de aire y posicionamiento espacial altamente elogiable.

 

 

Comparaciones

 

ISN H40

 

Los H40 son unos IEMS de incontestable calidad, que ya han subido al olimpo de los clásicos. Y, en realidad, los Aladdin guardan muchas similitudes con ellos. Partiendo de una cápsula parecida, también construida en resina, la forma de los Yanyin es ligeramente más redondeada y un poco más pequeña. La cápsula es menos ancha y larga, me resultan más cómodos que los H40. En cuanto al perfil hay líneas similares, pero el H40 es más corpulento en su zona baja, con unos graves más extensos, algo que le proporciona más cuerpo y más densidad en la zona media, además de una calidez más pronunciada. Sin embargo, la zona media de los Aladdin es más limpia, presente y cercana. Si los Yanyin son sensibles y se mueven con muy poca potencia, los ISN lo son un poco más. Ambos IEMS no necesitan energía para brillar y desde muy abajo dan mucho calidad, presencia y energía.
Volviendo al sonido y comenzando por los graves, como suele ser habitual en mis reseñas, poco se le puede toser a los H40 en este rango. Veo un ligero y sutil punto de color comparativo en los Yanyin frente a los ISN, en el tono de los bajos. Mientras que los H40 tienen más potencia y un color más oscuro, algo que le da una sensación de profundidad extra. También contribuye que poseen un decaimiento más lento y alargado. La recuperación de los Aladdin es más rápida, lo que le aporta una limpieza superior en este rango, muy poco poso y más respeto hacia el resto de bandas. El alargamiento de los ISN contribuye a que la textura de las notas sea más perceptible y en ella puede observarse esa rugosidad tan disfrutable. Su grave no solo se extiende frontalmente, sino que también horizontalmente, es más ancho y corpulento. En los Yanyin existe más precisión y delicadeza. También tiene su potencia, pero mayor control y contención. Como ya he comentado, no puedo reprochar nada a la zona baja de los Yanyin, porque cualitativamente es muy buena. Pero un bass-lover como yo siempre adorará los graves de los H40, como la cabra tira al monte. Pero déjame los Aladdin cerca que luego llegan los medios. Y así es, las tornas cambian cuando se entra en el rango central. La exuberancia que poseen los H40 en la zona baja, pasa a los Aladdin en su zona media. Existe un nivel de cercanía superior en los Yanyin y aunque las voces suenen con más cuerpo y base en los H40, poseen un punto de oscuridad que se siente sustituido por claridad y una transparencia protagonista en los Aladdin. Si los H40 le proporcionan un calor destacable y muy agradable a esas voces, los Aladdin le aportan un poco más de frescura y ligereza, menos rugosidad, pero más matices y un poco más de chispa y delicadeza, se sienten algo más vivas. Mientras que en los ISN se sienten como si estuvieran en un antiguo y humeante club. Algo que, por otro lado, también tiene un atractivo muy sugerente. Si los H40 se perciben ricos en la zona baja, sucede lo propio en la zona media de los Aladdin. Esa vida, ese toque más limpio y puro, esa claridad invita a subir el volumen y a estar cerca de los cantantes y de los instrumentos, para buscar esa sensación más inmersiva y envolvente. Por otro lado, la mayor densidad y corpulencia de la primera mitad del rango medio de los ISN, le aportan una sensación de potencia, de densidad, de presión sonora que sigue enganchando. Por otro lado, no se percibe tanto el brillo y la chispa, siendo su sonido más matizado. No es que los Aladdin sean un derroche de luz, pero si tienen un sonido más abierto y con más aire, más claridad y unos detalles más obvios y sugerentes. Y esto enlaza con la zona alta, en donde persiste esa idea. Ambos son suaves, pero hay más excitación en el conjunto de los agudos de los Aladdin. Este fulgor y sus destellos son más fáciles de seguir y percibir, poseen un timbre más natural y menos apagado que los ISN. Incluso, a veces, más que apagados, parecen recortados. Eso no sucede en los Aladdin y su afinación en la zona alta me parece más coherente y realista que la de los H40, porque hay menos omisión y más extensión. También la cantidad de aire juega un buen papel en este sentido, en donde los H40 se sienten un poco más limitados en el extremo audible.
La escena de los H40 es más profunda, pero existe más altura en los Aladdin. En cuestión de anchura y tridimensionalidad puede llegar a ser relativo. Hay canciones en las que unos representan una escena más etérea y expansiva y otras veces es al revés. Supongo que debe ser dependiendo del énfasis de la canción. En las canciones con más graves los H40 amplían su escena. En las canciones con más medios y agudos es al revés. Incluso los Aladdin, en estos casos, ofrecen un escenario ligeramente superior. Quizás sea por su mayor nivel de transparencia. También me parecen ligeramente superiores en la distancia entre elementos y separación. La sensación de un sonido más oscuro en los H40 juega en su contra.
Técnicamente, los Aladdin también tienen un poco más de detalle, ese nivel de resolución superior y su chispa proporcionan la ventaja.
Ambos son IEMS con una enorme calidad y una excelente relación calidad/precio y solo nuestro gusto por una franja u otra podrá hacernos decidir entre uno u otro.

 

 

Conclusión

 

Los Yanyin Aladdin son los IEMS que esperas cuando pagas su precio. Independientemente de su firma sonora, la calidad musical es incuestionable y en eso no hay discusión alguna. Cuando un aficionado compra unos IEMS quiere tener la seguridad de que obtendrá lo busca. No puedo garantizar que los Aladdin se ajusten a todas las preferencias, pero el sonido es realmente bueno y, en ese sentido, siempre acertará. Lo que obtendrá además, será una de las afinaciones suaves mas coherentes y naturales del mercado. La zona baja ha sido afinada para que te guste sin que tú lo sepas. Quizás uno haya estado buscando cómo deben sonar los graves en un perfil armonioso y nunca ha lo sabido hasta que ha probado estos Yanyin. Y son tan buenos porque hacen mejores al rango medio, que es simplemente estelar. El compromiso llega en la zona alta, que no es tan explícita como podrían buscar algunos. Pero, de nuevo, posiblemente estemos en una de las mejores afinaciones de agudos, de unos IEMS de sonido dulce y aterciopelado. Si a esto le añadimos que técnicamente son excelentes, que tienen un timbre natural y realista, sin que apenas suenen a BA, volvemos al principio de la conclusión: IEMS buenos pueden haber muchos, pero los Yanyin Aladdin son uno de los mejores aciertos del año.

 

 

Fuentes Usadas Durante el Análisis

 

  • Tempotec Sonata E44.
  • Earmen Sparrow.
  • S.M.S.L Sanskrit 10th MKII + iFi ZEN CAN.
  • Tempotec Variations V1-A + Hidizs DH80S.
  • Hidizs S9 Pro.
  • Burson Audio Playmate.
  • E1DA #9038D.

 

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