BGVP DX5 Review

La cápsula a Seguir

 

BGVP DX5 English Review

 

Valoración

 

Construcción y Diseño
95
Ajuste/Ergonomía
92
Accesorios
92
Graves
77
Medios
82
Agudos
74
Separación
83
Escena
77
Calidad/Precio
93

 

Pros

 

  • Clásico sonido PK, más enérgico y con más detalle.
  • Embalaje y accesorios.
  • Nivel de construcción.
  • Cable.

 

Contras

 

  • Agudos no demasiados extensos ni crujientes.

 

Enlace de Compra

 

https://penonaudio.com/bgvp-dx5.html

 

Enlace a la Tienda

 

https://penonaudio.com/

 

Introducción

 

Los DX5 son los segundos auriculares que reviso, de la marca procedente de China, BGVP. Anteriormente fueron los fantásticos IEMS ArtMagic DH3. En esta ocasión se trata de unos earbuds. La gran mayoría de los earbuds están construidos basándose en las clásicas cápsulas MX500 o PK. No hay muchas marcas que decidan invertir en crear un modelo diferente. Sin embargo BGVP sí lo ha hecho, además lo ha construido enteramente en metal, completamente pulido, con un grado de diseño y construcción muy elevado. Por supuesto, posee conectores MMCX y un cable totalmente a la altura. Además, el driver dinámico de 14.2mm, posee un diafragma que ha sido construido en DLC (Diamon-like carbon). Pero seguro que aún guardan muchas más sorpresas.

 

 

Especificaciones

 

  • Tipo de Drivers: dinámico 14.2mm con diafragma construido en DLC
  • Respuesta de Frecuencia: 10Hz-45kHz
  • Sensibilidad: ≥ 111dB SPL/MW
  • Impedancia: 30Ω
  • Diferencia de Canales: < 1dB
  • Ratio de Distorsión: < 0.5% (1kHz)
  • Conector Jack: 3.5mm Audio chapado en oro, con conector acodado
  • Tipo de Conexión de la Cápsula: MMCX
  • Longitud del cable: 1.2m
  • Potencia nominal: 8mW

 

 

Presentación y Contenido

 

BGVP no trata a los DX5 de manera inferior que sus otros productos, ya que su embalaje sigue siendo igual de cuidado y excelente, que el usado en modelos superiores. Los earbuds vienen en una caja grande cubierta de cartón blanco. En su frontal está dibujada la silueta de los DX5, con el sello Hi-Res Audio. En la parte trasera vienen las especificaciones e información sobre la marca. Los laterales de la caja son negros y en ellos aparecen las opciones de los auriculares y el logo de la marca. Una vez retirado el cartoncillo exterior, aparece la caja negra, texturizada, con las letras BGVP en plata, en su parte frontal. Al abrir la tapa, los earbuds se encuentran encajados en un molde hecho a medida. No tienen el cable conectado. Bajo ellos, inscrito en el molde, aparece el nombre de la marca y el modelo. Existe una maravillosa caja semi rígida, con cremallera, clásica de la  marca, empotrada en la parte inferior del molde. En su interior está el cable y los accesorios. Fuera, en la caja, también hay un sobre. Resumiendo, lo que se puede encontrar dentro de la caja es:

 

  • Las 2 cápsulas.
  • Un sobre, con instrucciones y garantía.
  • Una caja de transporte semi rígida, con cremallera.
  • Un cable MMCX de 8 hebras.
  • Una pinza para la ropa
  • Sello de garantía
  • Tres pares de espumas tipo donut, de color negro.
  • Tres pares de espumas completas, de colores negro, azul y blanco.
  • Dos ganchos de goma, para el ajuste del cable sobre oreja.
  • Cuatro adaptadores con aletas.

 

Como puede verse, el embalaje y los accesorios están muy por encima de lo que ofrece el resto de marcas. No existe tratamiento diferencial, en la marca, entre el embalaje de unos IEMS o unos Earbuds, pese a la importante diferencia de precio. En este sentido, solo queda felicitar a la marca.

 

 

Construcción y Diseño

 

Las cápsulas han sido construidas en metal. Para ello se ha usado un torno CNC de cinco ejes, siguiendo un proceso complejo, que incluye diferentes fases: pulido, arenado, oxidación y tallado. Todo ello para proporcionar un lujoso resultado, como si de una obra de arte se tratara.

La parte externa es negra, mientras que la parrilla micro perforada, es metálica y gris. A ambos lados de la cápsula, existen dos ranuras planas y rectas, en cuyo interior hay sendos orificios, que actúan como puerto de bajos. Las cápsulas poseen cierta forma de tronco cónico. A lo largo de su superficie existen ondas regulares, que realzan la belleza del diseño. La cara externa es plana y se ha aprovechado para colocar el logo de la marca, en relieve, dentro de un aro redondo y plateado. La conexión MMCX es completamente dorada y está protegida por un aro de plástico negro.

El cable es híbrido posee 8 hebras 5N trenzadas entre sí. 4 son chapadas en plata y 4 son de cobre. Los conectores MMCX están chapados en oro y sus fundas siguen el diseño de las cápsulas, ya que son metálicos, poseen una textura en negro, con unas incisiones similares a las que hay en ellas. Ambas son cilíndricas, con un acabado cónico en donde nace el cable. En esta parte, un pequeño tubo de plástico transparente, protege la unión. Las letras R y L están pintadas en blanco, dentro de un círculo de igual color, cerca de la conexión MMCX. La pieza divisora tiene una forma muy similar a los conectores, salvo que los tubos de unión son de plástico negro. Existe un pasador de plástico negro, cuyo orificio tiene forma de ocho. El conector de 3.5mm es el mismo cilindro negro, pero acodado y de mayor tamaño. Las letras BGVP están pintadas, en su parte trasera, color en blanco. Por último, cabe destacar la cinta de velcro, marca de la casa, que posee el cable, para facilitar su almacenamiento y evitar enredos.

Valoro, con gran entusiasmo, el esfuerzo que la marca ha realizado, tanto en el diseño, como en la fabricación de estos earbuds. Principalmente, por la calidad conseguida. Pero fundamentalmente, por la clara intención de desmarcar su producto del resto de formas calcadas sin esfuerzo, ni innovación. Los DX5 son el perfecto ejemplo de cómo unos earbuds pueden ser cómodos, ligeros, bien construidos y tener conexión MMCX, sin perder la armonía del conjunto.

 

 

Ajuste y Ergonomía

 

Dada la forma redondeada de las cápsulas y la distancia que separa la rejilla del cono conector, los DX5 pueden usarse de manera tradicional, con el cable hacia abajo, o bien hacia arriba, colocando el cable sobre oreja. Su cápsula redondeada y de diámetro menor que otros modelos, permite, además, un ajuste bastante libre en el interior de nuestros oídos, pudiéndose rotar a voluntad, con la intención de mejorar, tanto el ajuste, como el sonido proporcionado. El resultado es una ergonomía casi perfecta y un ajuste muy adaptable a cada necesidad particular.

El cable proporcionado pasa por ser uno de los mejores de su clase: sus hebras trenzadas poseen un diámetro final muy adecuado, ya que posee el punto justo de rigidez y flexibilidad, para asegurar la comodidad, evitar enredos y permitir un fácil almacenamiento. Carece de microfonía y su conector en L asegura una mayor durabilidad. El pasador y la cinta de velcro, constituyen los accesorios finales e imprescindibles, que todo excelente cable debería tener. Sin duda, el conjunto es sobresaliente.

 

 

Sonido

 

Perfil

 

El sonido recuerda mucho a las características que poseen muchos earbuds con cápsula PK: medios bajos enfatizados, sonido eminentemente cálido, con cierto cariz oscuro, bajos equilibrados y agudos detallados. Es cierto que, a medida que el proceso de burning ha ido avanzando, algunos de estos matices se han ido, incluso, potenciando.

 

 

Graves

 

Los graves destacan por su velocidad de ejecución, precisión, limpieza, impacto y neutralidad en el resto de rangos. Como digo, el golpeo se caracteriza por tener un impacto rápido y seco. No diría que los DX5 poseen unos graves ligeros, porque las líneas de bajos son claramente reconocibles, sino que son más equilibrados que neutros. Su incidencia está totalmente limitada a su rango. Pero es cierto que el subgrave, se encuentra más reducido en presencia, que el resto de la zona, por tanto, es menos audible. La velocidad de los graves disipa gran parte de su incidencia en el sonido. Por el mismo motivo, la textura es bastante suave y lisa, percibiéndose las vibraciones de manera sutil y delicada. Lo que sí se puede decir es que los graves se encuentran más alejados que la zona media. Incluso los primeros agudos destacan algo más. La energía del rango se basa más en reproducir un golpeo conciso en el medio bajo, que en mover mayor cantidad de aire. De ahí que su sonoridad sea de grado audiófilo.

 

 

Medios

 

Los DX5 poseen un claro énfasis en los medios bajos, algo que siempre es un arma de doble filo. La parte positiva es la frontalidad y presencia de las voces, además de su notable cercanía. Ellas, se presentan casi cenitales, con una textura muy suave y lisa, sin demasiado brillo, provistas de una calidez velada, pero sin rastro alguno de sibilancias. Tan solo un paso por detrás, permanece el resto de instrumentos de la zona media. También gozan de mucha fuerza y un cuerpo bastante completo y cálido, sobre todo las guitarras, cuyo peso dentro del sonido se percibe instantáneamente. Todo ello, convierte a estos earbuds, en los aliados ideales para muchos géneros vocales, pop y rock. La parte negativa es cierta pátina de oscuridad y velo, tan característico de este tipo de perfil. Además, existe una sensación de falta de aire y brillo en la zona media, que produce un sonido redondo y matizado, quizás más romo de la cuenta, algo que se percibe en las baterías, violines, teclados y otros instrumentos con timbres más agudos. Pero, aun así, el sonido goza de notable claridad y separación. El nivel de precisión no decae en esta zona, siendo fundamental para entender la calidad del driver usado. Y esta característica es, sin duda, una de las mejores virtudes de los DX5, su notable capacidad de resolución.

Como resultado, la zona media se erige como el rango de mayor presencia e incidencia, dentro del sonido de los DX5, pese a que, desde el centro hasta el inicio de los agudos, se percibe un hueco presencial, que motiva las características ya citadas.

 

 

Agudos

 

Pese a que los medios altos no poseen gran presencia, los agudos resuelven la cuestión, entregando una buena dosis de chispa inicial. Como resultado, el nivel de detalle se eleva, beneficiando la capacidad resolutiva de los DX5. Pero, en general, la zona alta posee un comportamiento similar a la zona media: tras la presencia inicial, los agudos se diluyen paulatinamente. De nuevo, los destellos altos se perciben anchos y suaves, alejados de cualquier estridencia, nada fatigantes, sin mostrarse crujientes, ni demasiado vivos, ni muy dinámicos, acentuando el carácter mid-céntrico del modelo.

 

 

Escena, Separación

 

Posiblemente, los DX5 posean la mejor escena entre los earbuds con este tipo de perfil. Todo lo que podría ser negativo en este aspecto, queda neutralizado. Pese a que tampoco puede decirse que su escena sea ancha, debido a su enfoque concentrado, los DX5 poseen un escenario circular con buena altura y unas dimensiones similares en todas las direcciones. Pero, su punto fuerte, es el carácter íntimo y la frontalidad del sonido, que genera la zona media baja. Gracias a la buena separación y al nivel de detalles, dicha intimidad se extiende más allá, pero sin llegar a ofrecer un gran escenario. De ahí que su sonido se sienta tan confortable y realista en su conjunto, una escena forzadamente mayor hubiese sido antinatural para este perfil.

 

 

Comparaciones

 

ISN Rambo

 

La comparativa es directa, contra uno de los earbuds PK con el perfil más distinto, dentro de los de su clase. Algo que se percibe instantáneamente: los Rambo no son tan frontales en la zona media, sus vocales son más alejadas, pero también más suaves, dulces y relajadas, se perciben más limpias y también más brillantes, ya que su alejamiento hace que la zona alta se muestre más presente. Comparativamente hablando, todo el sonido del Rambo se muestra alejado y relajado, con un perfil más en V, respecto al del DX5, que posee mayor potencia, sensibilidad, frontalidad y energía global.

La percepción de la zona baja de ambos earbuds es bastante similar, pero se observa algo de mayor contundencia en el golpeo de los DX5, debido a esa mayor energía que posee. Mientras que los Rambo, se sienten algo más profundos. Existe un poco de mayor concreción y definición en los graves de los DX5, debido a su buena velocidad. La textura y el color son similares, pero la rugosidad que poseen los Rambo me resulta más placentera.

En la zona media, las diferencias comienzan a ser grandes: los DX5 son totalmente frontales y cercanos , con mucho predominio vocal. Los Rambo poseen ese cariz de medios más alejados, más cercanos a los graves, donde las voces se sienten a medio camino, pero también, más homogéneas con el resto del sonido, consiguiendo mayor armonía entre todas las bandas. El sonido directo de la zona media de los DX5 es más concentrado y enérgico, con más presencia e incidencia en el resto de bandas, sobre todo en la zona alta. Los Rambo poseen unos agudos más libres, que permiten sonar con más brillo e incidencia en el sonido global. De esta forma, su definición también es más concreta, sonando más finos y claros, con esa chispa que no poseen los DX5.

La escena de los DX5 es más concentrada y circular, los Rambo poseen una presentación más ancha. Todo se debe a la manera de exponer el sonido que ofrece cada uno, en relación a la cercanía y lejanía de su imagen. La separación es más similar, pero debido al nivel de resolución y precisión de los DX5, los Rambo se sitúan un punto por detrás en este aspecto.

A nivel de embalaje, accesorios y construcción, los DX5 son un producto mucho más completo que los Rambo.

 

 

OurArt Ti7

 

Unos de los earbuds que pueden competir en belleza y singularidad con el DX5, son los Ti7. Aunque, a nivel de accesorios, BGVP ha ofrecido un producto más completo, con un cable superior.

Lo más especial de los Ti7 es su particular forma, que es todo un desafío a la ergonomía. Pueden usarse de manera tradicional, como sobre oreja. Pero, es cierto que el ajuste puede ser algo complejo, debido a que sus cápsulas son gordas. De esta forma, el sonido percibido, puede ser diferente entre distintos usuarios, ya que dependerá del sellado obtenido. Y esto es algo que se siente nada más encajarse ambos earbuds: La cantidad de graves obtenida con el DX5 es mayor, debido a que su encaje es más óptimo. De esta forma, la profundidad, pegada e incidencia de la zona baja se percibe claramente superior. Mientras, los Ti7, poseen una zona baja más ligera, con una textura más suave, con un golpeo más simple y de menor energía. Pero en la zona media, la situación se revierte, porque allí, los Ourart sacan a relucir todo su verdadero potencial. Sobre todo en la zona vocal, no suena tan presente y cercana como en los DX5, pero poseen un grado de mayor delicadeza, un timbre más agradable también, sonando finalmente más naturales, menos oscuros. El resto de la instrumentación recibe un tratamiento de relajación, más alejado de la enérgica frontalidad de los DX5. La zona alta continúa ofreciendo diferencias: los agudos de los Ti7 suenan más extensos, finos y chispeantes que en los DX5, donde se muestran más suaves y pulidos. De esta forma, los perfiles de ambos earbuds son opuestos, los DX5 son cálidos y los Ti7 son fríos. Pero ambos rotan desde su zona central, pero cada perfil condiciona la sonoridad de esa parte. Y pese a que, en el fondo, ambos earbuds poseen un perfil mid-céntrico, cada uno suena bastante diferente.

Si hablamos de escena, de nuevo las diferencias relucen, aunque prácticamente todo está dicho: la escena de los Ti7 es bastante grande y pese al buen detalle y separación de los DX5, este apartado es el punto fuerte de los Ourart. El nivel de detalle y resolución de los Ti7 se beneficia de la mayor extensión de sus agudos, obteniendo, también, mejor puntuación en este aspecto.

 

 

Conclusión

 

Muchas veces, se tiene la sensación que los earbuds son un producto casi artesano: su embalaje suele ser mínimo o muy espartano, una simple caja de cartón, decorada o no, una funda de transporte y algunas espumas y donuts. BGVP ha roto la baraja en este sentido: los DX5 poseen la mejor presentación y más completa, que he visto en earbuds. En este sentido, no han escatimado esfuerzos y es muy similar al de sus IEMs de mayor precio. También el diseño es nuevo y particular, escapando de las clásicas cápsulas de plástico. Pero al final, lo que importa, es el sonido: Los DX5 presentan el clásico sonido PK, pero potenciado, con medios enérgicos y cercanos, gran nivel de detalle y una zona baja muy eficaz y precisa. Los amantes de este tipo de sonido no se sentirán decepcionados. Existen otros earbuds, pero no son BGVP.

 

 

Fuentes Usadas Durante el Análisis

 

  • Burson Audio Playmate
  • F.Audio XS03
  • ACMEE MF-01
  • Tempotec V1-A

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll Up