TFZ My Love III Review

Recuerdos de un Mundo Analógico

 

TFZ My Love III English Review

 

Valoración

 

Construcción y Diseño 85%
Ajuste/Ergonomía 70%
Accesorios 70%
Graves 86%
Medios 85%
Agudos 72%
Separación 77%
Escena 81%
Calidad/Precio 82%

 

Pros

 

  • Perfil Harman.
  • Sonido analógico.
  • Claridad y separación.
  • Calidad de la zona baja, impacto y profundidad.

 

Contras

 

  • Ergonomía.
  • Agudos no muy extensos.
  • El cable podría ser mejor.
  • Ausencia de funda rígida de transporte.

 

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Introducción

 

De nuevo, voy a analizar unos IEMs de una de mis marcas de IEMs favoritas: los TFZ My Love III. Para esta ocasión, TFZ ha usado un driver de nueva generación, que usa una bobina de doble circuito magnético, 2 crossover, un driver de nano grafeno y un imán de alta potencia N52.

En esta ocasión, los My Love III, poseen una forma semi custom, que se aleja del resto de modelos que anteriormente he analizado. Además, en esta ocasión, su perfil se acerca más a la curva Harman. Con ello, TFZ se introduce en la pelea con aquellos IEMS que comparten una respuesta de frecuencia muy similar, que en realidad son muchos ¿Logrará vencerlos…? Veremos si es así.

 

 

Especificaciones

 

  • Tipo de Drivers: 9mm 2 crossover double magnetic circuit graphene driver(upgrade 2nd generation driver)
  • Material Magnético: N52
  • Diafragma: Nano grafeno
  • Respuesta de Frecuencia: 5Hz-4000Hz
  • Sensibilidad: 107dB
  • Impedancia: 24Ω
  • Potencia mínima: 8mW
  • Conector Jack: 3.5mm chapado en oro
  • Tipo de Conexión de la Cápsula: 2Pin 0.87mm

 

 

Presentación y Contenido

 

La presentación exterior es exactamente igual a la caja de los TFZ No.3, salvo en mínimos detalles, como sus letras, que son de un color burdeos brillante. Posee unas dimensiones de 213x82x42mm. La caja es blanca y en su parte trasera pueden leerse sus especificaciones. Tras abrirla, las cápsulas azules están encajadas en la parte de arriba, en un molde blanco. Debajo de él, hay una pequeña caja, que contiene el cable. En la parte inferior hay otra caja mayor, con el resto del contenido:

 

  • Una bolsa blanca de transporte.
  • Un blíster con 6 tips SxMxL de núcleo interior rojo.
  • Un blíster con 6 tips SxMxL grises.
  • Un par de tips de foam.
  • Un librito de instrucciones.

 

Como ya dije en la presentación de los No.3, el contenido es muy simple. En esta ocasión sí hay tips de foam, aunque solo un par. Y la bolsa de almacenamiento es insuficiente para protegerlos en nuestros desplazamientos diarios, una funda rígida hubiese sido más recomendable.

 

 

Construcción y Diseño

 

La forma de las cápsulas es de tipo “custom”. Ellas parecen estar construidas en una sola pieza, de material acrílico. En la cara externa, sobre una placa que simula una madre perla, está escrito el nombre del modelo, en letras plateadas. En la parte superior, hay un tubito metálico, que traspasa la superficie de la cápsula. Parece un puerto de bajos. La conexión de dos pines está protegida por una pequeña placa rectangular, traslúcida, de plástico, que se encuentra superpuesta sobre la cápsula.

En la base de las boquillas, hay escritas unas letras, en dorado: TFZ-IEM. Bajo esta línea, hay un código de letras y números, tal vez podría ser un número de serie. Las boquillas tienen un diámetro mayor de 6.7mm y un diámetro menor de 6mm. En su interior, existe una rejilla metálica micro perforada.

El cable posee una clavija cilíndrica, cuyo material parece acero inoxidable. El conector es de 3.5mm está chapado en oro. La unión con el cable está protegida por un cilindro de plástico traslúcido. El cable posee 4 núcleos, cubiertos de plástico negro. Están firmemente trenzados. La pieza divisora es un disco de plástico negro, con los logos de la marca inscritos en cada lado. El disco, en su canto, posee una entrada, para el cable unido, y dos salidas, para el par de cables de cada canal. Dichos cables son muy finos y poseen una tendencia a liarse con facilidad. En su zona cercana al conector de 2Pin de 0.78mm, poseen un recubrimiento de plástico semi rígido y transparente, con forma de interrogante, para su mejor ajuste sobre la oreja. Los conectores de 2 pines están cubiertos de un plástico duro y acodado.

La construcción de las cápsulas es notable, pero el cable no está a la altura, ya que es fino y se lía con mucha facilidad, sobre todo en la parte de cada canal. Por otro lado, no existe pieza de ajuste tras la división.

 

 

Ajuste y Ergonomía

 

Pese a que la forma es de tipo custom, las cápsulas son pequeñas. El valle existente entre la boquilla y la protuberancia de ajuste, es pequeño. Esto hace que dicha protuberancia, no supere la rama inferior del antehélix, rozando en esta zona, más de lo deseable. Al menos, en mi caso particular. Esto hace que, en escuchas más largas, me genere cierto grado de incomodidad, incluso llegando a tener que retirarlos. Como digo, cada oreja es diferente y puede que lo que a mí me sucede, sea un caso excepcional.

Por otro lado, el ajuste de las tips, es bastante adecuado y el sellado es alto, aunque la inserción es superficial. Pueden usarse tips de doble o triple brida sin problemas. Pero, en esta ocasión, el mejor ajuste lo he obtenido con mis tips de silicona, rellenas de foam.

 

 

Sonido

 

Perfil

 

Su perfil tiende a la curva Harman. Con énfasis en la parte baja de los graves y entre los 2kHz y 4kHz. Los agudos son relajados, matizados y seguros. Sonido en V limpio, suave y moderado.

 

 

Graves

 

La zona baja de los My Love III sigue la estela marcada por los productos TFZ: este rango es poderoso, bastante lineal hasta los 100Hz. Eso dota a los graves de gran profundidad, pese a que el subgrave no está sobre enfatizado. Es cierto que, en esta ocasión, el decaimiento es bastante progresivo, rasgo que genera una cierta oscuridad en la zona. Pero no considero que sea algo que se extienda al resto del sonido, tan solo a este rango.

Por otro lado, la definición de los graves de los My Love III es muy buena, las líneas de bajos de distintas frecuencias pueden seguirse sin problemas, sin que se superpongan ni se conviertan en un magma de bajos único, pese al buen impacto y energía del que están dotados.

Otra buena característica de los My Love III, es una sensación de sonoridad analógica, que se cimienta ya, desde este rango.

Indudablemente, TFZ es TFZ, y esto significa que su zona baja nunca defrauda. Es un placer, para los Bass-Lovers, percibir el rango bajo de todos sus IEMs. Y este caso no es una excepción.

 

 

Medios

 

Los My Love III no son unos IEMs descaradamente cálidos. Los bajos no se entrometen en los medios, ya que las frecuencias se encuentren bien divididas. Poseen un fondo limpio y claro, que limita, en parte, una calidez mayor. Pero sí es cierta la sensación analógica y emocional que poseen, percepción que se enfatiza en sus medios. Con esta introducción, lo que se puede esperar es un rango central vívido, con muy buena definición y claridad, pese a que el sonido no es en ningún caso brillante. Resulta muy agradable escuchar cómo grabaciones con medios congestionados, se perciben con una mayor apertura y viveza, aclarando las voces y las guitarras, exportándolas a un escenario directo y más libre. Y aunque sean unos IEMS en V, la zona baja de los medios se siente bastante plena, con una presencia relativa al género reproducido, con cuerpo, pero muy nítida, sin ser demasiado azucarada, presumiendo de chispa y emoción.

La parte alta de los medios está más enfatizada, ganando el favor en las voces femeninas, que suenan más cercanas, sin perder naturalidad, ni caer en sibilancias. La mayor ganancia de esta parte superior nunca se traduce en un brillo excesivo ni en una pérdida de control, sino que se mantiene en esa línea de acción, proporcionando chispa y viveza, una expresividad necesaria en el sonido de los My Love III.

 

 

Agudos

 

Los My Love III poseen ese chispazo inicial, muy típico, pero muy controlado, de ese grupo de IEMs que comparten su curva similar. A partir de ahí, todo se torna seguro, relajado y suave: nada de picos indeseados ni destellos imposibles. Los agudos son estrechos, no muy extendidos ni puntiagudos, de forma que su reproducción se realiza en busca de una percepción más libre de fatiga, que no en un sonido analítico. Sin embargo, existe una importante cantidad de aire, que proporciona esa moderada luz y buena separación que poseen los My Love III.

 

 

Escena, Separación

 

Una de las características más predominantes de los My Love III es la limpieza de su fondo: el aire se percibe con claridad, pese a la ligera oscuridad que poseen. Se nota que la música procede de un driver dinámico, por la suavidad de las notas, pero la definición es bastante buena. Así, la resolución se ve favorecida. Con todo ello, el escenario goza de una buena expansión y libertad, proporcionando una sensación de apertura, a la vez que impacto. De esta forma, se construye una idea de sonido en directo, fresco, recién creado, vívido, pero analógico. Bajo esta sensación, la escena se percibe frontal, semi circular, con anchura y profundidad por encima del promedio; incluso goza de buena altura.

Por último, la separación, que es otro de los pilares del sonido de los My Love III, es de notable alto.

 

 

Comparaciones

 

Auglamour RT-3

 

El perfil de los RT-3 se percibe con mayor brillo, menor calidez y emoción. Los platillos son más presentes, con un sonido más crujiente y definido, pero también más duro, algo que también se percibe en las baterías. Su timbre es más típico de un BA y eso es algo que se nota, tanto en la definición como en la ejecución, demostrando más resolución en el rango alto, pero también en la zona media. Los TFZ, se muestran generalmente más apagados, más relajados y menos vívidos, con un punto de oscuridad comparativa,

En la zona baja, pese a la calidad que poseen los RT-3, estamos hablando de TFZ y eso es algo que siempre se nota. Hay más poder, impacto y profundidad en los My Love III. Aunque parece que los graves en los RT-3 posean más control y algo más de velocidad, ya que se desvanecen antes y afectan menos al sonido.

La mayor frialdad de los RT-3 se revela más en la zona central, allí donde los My Love III ejercen su magia. El sonido de los RT-3 en esta zona es más analítico, con un cuerpo más definido, pero delgado, algo más alejado de la emoción analógica que producen los My Love III.

A nivel de detalle, los RT-3 hacen valer sus BA para responder mejor en este apartado. También se percibe mayor separación en los RT-3, un sonido más espacioso y abierto incluso.

 

 

Moodrop Kanas Pro

 

De nuevo, y pese a la similitud en la respuesta de frecuencias, el perfil general de los Kanas Pro, también se siente más limpio y claro, con más chispa y ligeramente más brillante y balanceado.

En la zona baja sucede algo similar que con los RT-3, pero aquí la diferencia es un poco mayor, a favor de los TFZ; sobre todo, a nivel de profundidad y contundencia. Además, el timbre es también más puro, mientras que los Kanas Pro ofrecen unos bajos más fríos, aunque también más concisos y precisos.

En la zona media, de nuevo, la mayor calidez de los TFZ genera un cuerpo más extenso y relajado. Algo que se nota en las voces, donde su proyección es más ancha. Sin embargo, en los Kanas Pro, las voces suenan más delicadas, con un punto más de cercanía, gracias a su mejor balance. La contundencia en los medios de los TFZ también se presenta superior, mientras que en los Kanas Pro, son delicados y precisos, con una definición mejorada.

En la zona alta, existe más extensión en los Kanas Pro y la percepción de unos agudos más finos, presentes y marcados. En los TFZ, los agudos quedan por detrás de los graves en canciones muy polarizadas en estas bandas. Mientras que en la misma situación, los Kanas Pro demuestran su buen balance tonal, equilibrando ambas bandas.

Existe mayor nivel de transparencia en los Kanas Pro, implica una separación mayor, debido a su mejor resolución. Pero a nivel de detalles ambos están bastante igualados, ya que cada uno extrae más detalles en rangos diferentes.

La escena se percibe diferente en cada uno. En los TFZ se siente más etérea, más semi esférica, con buena profundidad y altura. Mientras, en los Kanas Pro, el escenario es más ancho, aunque algo más plano, con mayor definición, pero menos tridimensional.

 

 

TFZ My Love III vs TFZ No.3 vs TFZ Tequila 1

 

Conclusión

 

Los TFZ My Love III son una iteración del sonido propio de la marca, acercándose a un perfil más popular, como la curva Harman, donde hay mucha y buena competencia. Pero TFZ vence donde mejor sabe, en su zona baja. Aunque esta vez, TFZ ha intentado, con éxito, dotar a los medios de una emoción especial, un sonido relajado, pleno y analógico, que lo diferencia de sus competidores e, incluso, de sus hermanos. Pocas marcas son capaces de ofrecer tantos modelos en un mismo rango de precios, dotando a sus modelos, de características diversas, haciéndolos totalmente especiales individualmente. Por eso TFZ es tan grande. Y los My Love III son un claro ejemplo de ello.

 

Fuentes Usadas Durante el Análisis

 

  • Burson Audio Playmate.
  • Tempotec Serenade iDSD.

 

 

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cqtek@hiendportable.com 

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